miércoles 15 de febrero de 2012


Domingo, 19 de febrero: manifestaciones contra la reforma laboral



El domingo 19 de febrero se celebrarán manifestaciones en las capitales de provincia de todo el país. Es la primera cita de un proceso de movilización "creciente y sostenido", que irá acompañado de una campaña de información en los centros de trabajo, contra la reforma laboral.


El 19 de febrero: manifestaciones contra la Reforma Laboral
 
 
CCOO hace un llamamiento a la ciudadanía para convertir las calles en un "clamor" contra una reforma pensada para satisfacer a empresarios y mercados financieros, y que no sólo no va a crear empleo sino que va a favorecer su destrucción, porque abarata y facilita el despido, desprotege a los trabajadores y da más poder a los empresarios.
Además de las manifestaciones del domingo, CCOO y UGT aprovecharán también la jornada de acción europea del 29 de febrero, en vísperas del Consejo Europeo del 1 y 2 de marzo, que se celebrará bajo el lema ¡Basta Ya! ¡Existen alternativas! ¡Por el Empleo y la Justicia Social!, para movilizarse contra la reforma
.En paralelo, los dos sindicatos desarrollarán una campaña de información en los centros de trabajo  para que los trabajadores y trabajadoras conozcan las consecuencias  de esta reforma injusta con los trabajadores, contraproducente para la economía e inútil para el empleo, que, según ha denunciado el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, se ha redactado con las plumas de CEOE y FEDEA, fundación de corte liberal al servicio de la banca, al dictado del Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y los gobiernos de Alemania y Francia.

Rajoy gobierna para los menos y para los peores

Pedro Reyes | Coordinador Actividades FSE /nuevatribuna.es | Actualizado 13 Febrero 2012 .


Digámoslo desde el principio y sin rodeos, la reforma laboral es una indignidad. Se cierra una semana en la que dos poderes básicos del Estado, el legislativo y el judicial, han gobernado en exclusiva para la extrema derecha española. El poder judicial a través de la sentencia de condena al juez Garzón a 11 años de inhabilitación, que conlleva su expulsión de la carrera judicial. El poder ejecutivo por medio de distintas iniciativas legislativas, en materia de aborto, de modificaciones a la ley de educación, de revisión de la píldora postcoital etcétera, tendentes a dar satisfacción a los sectores más reaccionarios de la sociedad.
El caso de los jueces sorprende menos, toda vez que, con el permiso de la señora Bravo, esta muy extendida en sectores muy amplios de la opinión pública la idea de que mientras el conjunto de los poderes del Estado ha hecho un enorme esfuerzo de convivencia para superar las heridas de la dictadura durante la transición, el poder judicial se ha convertido en el último reducto de aquellos que añoran esos tiempos superados.
Lo que de verdad preocupa es que el gobierno elegido hace tan solo tres meses con un amplísimo respaldo popular, se haya constituido en un verdadero gobierno de la reacción que utiliza los votos recibidos para gobernar para una minoría.
A lo largo del fin de semana desde que se conoció el verdadero alcance de la reforma laboral, por su publicación en el BOE del sábado, ya que como viene siendo sospechosamente habitual, el gobierno actúo de forma cobarde después del Consejo de Ministros del viernes ocultando su verdadero alcance, miles y miles de trabajadores y trabajadoras de compañeros y compañeras habrán tenido con toda seguridad un sentimiento de abatimiento inocultable, como no, después de años de dedicación y esfuerzo para procurar que el poder del empresario no fuera absoluto en sus empresas y que los derechos de sus compañeros adquirieran legitimidad y respeto social.
La verdadera virtualidad de la reforma es la claridad meridiana de sus postulados, no encierra ninguna complicación técnica, su trazabilidad conduce directamente al siglo XIX, donde los trabajadores eran una mercancía más de libre disposición de los empresarios.
La primera consecuencia de la reforma es fácilmente cuantificable, Rajoy ya lo ha hecho como acostumbra, poniéndose la venda antes de la herida y pronosticando 6.000.000 de parados para finales de 2012, después dios sabrá. Lo que Rajoy no está en condiciones de hacer, porque es ante todo un político mediocre, es calibrar las consecuencias cualitativas de su actuación.
Con su reforma laboral Rajoy rompe un consenso constitucional que antecede a la propia constitución, la negociación colectiva, el convenio colectivo, la concertación social, instrumentos a través de los cuales las organizaciones sindicales y patronales llevan décadas, desde mediados de los años 60 del siglo pasado, construyendo toda una arquitectura de relaciones laborales que ha inspirado no solo nuestro derecho del trabajo, también nuestro derecho constitucional que consagra la armonización de derechos individuales y colectivos que mejor representa la esencia del constitucionalismo moderno.
Quebrar el consenso básico que representa en España la cultura de la negociación colectiva es más que un error de bulto o una agresión gratuita a millones de trabajadores como cuchicheo De Guindos al comisario de turno en Bruselas, para vergüenza de cuantos contemplamos esas imágenes. Los sectores mas dinámicos de la patronal lo saben, saben que es precisamente el acuerdo y la concertación la garantía de la competitividad y de la adaptación de sus empresas en una economía global y abierta, saben que esta reforma es para los empresarios mediocres para los “Arturos” de aluvión, una autentica plaga, incapaz de representar proyectos empresariales solventes, que han medrado exclusivamente por el favor de las Administraciones y por la ínfima calidad de sus productos. Para estos gobierna Rajoy, no solo para los menos, también para los peores.
Durante el sábado y el domingo, teníamos razones sobradas para el abatimiento, pero desde ese sentimiento es imposible construir nada positivo.
Dos días pueden parecer un tiempo escaso para elaborar el duelo que conlleva cualquier sentimiento de perdida, pero no tenemos más tiempo. Toca levantar la cabeza y seguir trabajando para ofrecer a nuestros compañeros y compañeras la seguridad que necesitan en sus centros de trabajo.

MILES DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS ORGANIZAN LA LUCHA CONTRA LA REFORMA LABORAL

Del blog de Javier López.

La fuerza de la razón debe oírse en la calle

| 12 Febrero 2012
 
 
Frente a los que piensan que no se puede hacer nada contra la brutal agresión a los trabajadores que supone la reforma laboral propuesta por el gobierno del PP, estamos convencidos de que existen márgenes para corregir sus efectos más agresivos, y para evitar otras posibles medidas que pudieran llegar.
Pero para ello las movilizaciones, empezando por las convocadas por CC.OO. y UGT para el día 19 de Febrero, deben llenar de indignación las calles de España.
Los márgenes de la acción política y social se definen por la capacidad de presión de los propios actores. No todo está escrito. Los trabajadores podemos tener la fuerza de la razón: la reforma laboral significa la devaluación de las condiciones de trabajo de millones de personas, el empobrecimiento presente y futuro de gran parte de la sociedad española. Pero no es suficiente con tener la fuerza de la razón, hay que tener la razón de la fuerza, y el único medio en una democracia es una fuerte movilización social que ponga en evidencia que el gobierno de España no esta defendiendo los intereses nacionales, sino los intereses de los banqueros alemanes y del segmento más ineficiente y rancio del empresariado español. De ese empresariado que no compraría sus propios productos, que no innova, que no reconoce la valía de sus trabajadores, que basa sus márgenes de beneficio en la mera explotación de sus trabajadores, despreciando su cualificación, precarizando el empleo, rebajando salarios.
Siempre se está a tiempo de invertir la correlación de fuerzas. Pero para ello debemos luchar contra nuestra propia cobardía, contra la indiferencia cómplice, contra la sensación de inevitabilidad que quieren vendernos. Somos nosotros y sólo nosotros, los trabajadores, quienes podemos poner límites a estas políticas mediante una masiva respuesta en la calle que sea la expresión democrática de un rechazo social mayoritario.
Frente a la agresión del PP contra millones de trabajadores, al poner el estado al servicio de los ricos, de quienes nos han llevado a la grave situación económica en la que estamos, de quienes quieren imponer la chinización de nuestro país, es posible la indignación, pero sobre todo es necesaria la reacción, pacifica, pero contundente en su magnitud. Ellos nos estarán contando detrás de los visillos de sus casas. El próximo domingo 19 está no solo está en juego la aplicación de esta reforma en sus aspectos más regresivos. También nos jugamos evitar futuras actuaciones de la derecha más arcaica y depredadora.

Bruno Estrada López  | Director de Estudios de la Fundación 1º de Mayo.
Eduardo Gutiérrez  | Área de Economía de la Fundación 1º de Mayo.