domingo, 3 de junio de 2012



El Barça sigue gobernando

Los azulgrana, con solo un punto más que el Atlético, ganan la Liga por segundo año seguido


Nagy levanta el trofeo de campeón de Liga. / R. MOLINA (DIARIO AS)

Se cumplió la hoja de ruta. El Barcelona, como era previsible, arrolló al Torrevieja (38-28) en el Palau y se proclamó campeón de la Liga Asobal por segundo año consecutivo, algo que no conseguía desde hace 12 años, cuando puso fin a una racha de seis títulos seguidos. Los azulgrana han mantenido una lucha vibrante con el Atlético de Madrid, que volvía a la máxima competición del balonmano español tras heredar el Balonmano Ciudad Real, y que hasta la última jornada ha tenido posibilidades de alzarse con el trofeo. Ayer, con el partido del Barça concluido, empató ante el Ademar (25-25), tercer clasificado.
El tanto que logró Laszlo Nagy en el partido de ida ante los colchoneros en Vistalegre, con el tiempo ya finiquitado, y que colocó el 23-25 en el marcador, ha sido clave para la consecución de la 19ª Liga de la historia del Barcelona. El Atlético, en el partido de vuelta en el Palau, solo pudo vencer por un gol, por lo que dependía de una improbable derrota de los azulgrana para alzarse con el título. De ahí que ayer ante el Ademar el partido fuese poco más que trascendental. Paradójicamente, Nagy, el capitán azulgrana, ha sido el protagonista de su equipo en la recta final de la Liga, una vez que se anunciara que pondrá rumbo a Hungría, para jugar en el Vezsprem, donde será el jugador mejor pagado del mundo. Este hecho y los problemas de corazón por los que pasó el técnico, Xavi Pascual, han hecho que la Liga tenga un valor añadido, reconocen desde el club.
La diferencia final de un solo punto entre primer y segundo clasificado certifica el dominio de ambos clubes sobre el resto de competidores. Una superioridad que va más allá de la pista, ya que son los únicos, especialmente el Barcelona, que no cuentan con problemas económicos.
El tercer clasificado ha sido el Ademar, que ante el Atlético dio una muestra más de coraje, en un partido en el que no se jugaba nada y que estuvo a punto de no disputarse por la huelga que habían convocado los jugadores ante la situación de impagos en la que están inmersos. Si no hay ningún contratiempo, volverán a disputar la Champions.
Resultados:
30ª y última jornada: Cuatro Rayas Valladolid, 30; Amaya Sport San Antonio, 28. Huesca, 32; Caja3 Aragón, 28. Antequera, 26; Guadalajara, 21. Academia Octavio, 33; Puerto Sagunto, 29. Barcelona, 38; Torrevieja, 28. Atlético de Madrid, 25; Ademar, 25. BM Ciudad Encantada, 34; Helvetia Anaitasuna, 33. Granollers, 25; Naturhouse La Rioja, 25.
Clasificación: Barcelona, 58 puntos. Atlético de Madrid, 57. Ademar de León, 44. Cuatro Rayas Valladolid, 43. Caja3 Aragón, 32. BM Ciudad Encantada, 31. Naturhouse La Rioja, 29. Torrevieja, 26. Granollers, 26. Amaya Sport San Antonio, 24. Helvetia Anaitasuna, 22. Huesca, 22. Academia Octavio, 20. Guadalajara, 18. Antequera, 17. Puerto Sagunto, 11.

miércoles, 30 de mayo de 2012



.....hasta El Jueves.


Del blog de Javi Ramírez (casi un blog)

domingo, 27 de mayo de 2012




Torrelavega rinde homenaje póstumo a Emilio de Mier en Sierrapando


Una calle del pueblo lleva desde ayer el nombre del abogado, escritor y político, fallecido en 1994 


27.05.12 - EL DIARIO MONTAÑÉS-


Torrelavega rinde homenaje póstumo a Emilio de Mier en Sierrapando

sábado, 26 de mayo de 2012


El Barça brinda por Guardiola

Los azulgrana abruman (0-3) a un noble e ingenuo Athletic en el primer acto y despiden a su técnico con la 26ª Copa del club

 Guardiola tuvo su traca final y la gente del Athletic reconoció con unanimidad la fábula de su equipo a lo largo de la temporada. La Copa sirvió de cierre al técnico más triunfal de la historia azulgrana y a un equipo, el vasco, que ha vuelto a las grandes cumbres sin corregir un renglón su particular ideario. Como no hubo trama por el apremio del Barça por cerrar el partido, lo que consiguió en un santiamén, el encuentro tuvo más de sentimental que de intriga futbolística. Los barcelonistas ganaron sin discusión; el Athletic, con todo en contra, no dimitió jamás y se mantuvo con dignidad hasta el último suspiro, lo que no resulta fácil con un 3-0 en contra antes del intermedio y con Messi y compañía enfrente.

Athletic, 0 - Barcelona, 3

Athletic: Iraizoz; Iraola, Ekiza, Amorebieta, Aurtenetxe; Javi Martínez, De Marcos (Íñigo Pérez, m. 46), Muniain; Susaeta (Ander Herrera, m. 46), Llorente (Toquero, m. 73) e Ibai. No utlizados: Raúl; San José, Iturraspe y Gurpegui.
Barcelona: Pinto; Montoya, Piqué, Mascherano, Adriano; Busquets, Xavi (Cesc, m. 80), Iniesta; Pedro (Thiago, m. 87), Alexis (Keita, m. 71) y Messi. No utilizados: Valdés; Bartra, Afellay y Tello.
Goles: 0-1. M. 2. Pedro aprovecha un rechace en el área. 0-2. M. 20. Messi recibe de Iniesta. 0-3. M. 25. Pedro, golpea con la zurda a la derecha de Iraizoz.
Árbitro: Fernández Borbalán. Amonestó a Susaeta, Iraola, Xavi e Iniesta.
Vicente Calderón: 55.000 espectadores.
Guardiola se fue como el Guardiola más genuino, con una alineación reconocible, sin experimentos, con el estilo que sus jugadores han esponjado estos años y, guiños del destino, con Pedro como metáfora de sus cuatro gloriosas temporadas en el banquillo azulgrana. Y Messi, cómo no, como principal autor del mejor relato de la historia del Barça: 14 títulos de 19 posibles. Un botín extraordinario que los barcelonistas festejaron sin angustias. El Athletic, noble e ingenuo, duró un parpadeo, el minuto que tardó Messi en enchufarse a la final. No se demoró La Pulga y Pedro descorchó el encuentro a los dos minutos. El equipo vasco aún estaba en Bucarest y, aún más pronto que entonces, abocado a otra noche de tinieblas, de tiritonas de sus jóvenes futbolistas que de nuevo pagaron el mal de altura. El Barça, sin disfraces, con su versión más auténtica, le atropelló casi desde el calentamiento. No hubo partido, el Barça jugó al solitario.
Si la final de Copa es una de las máximas expresiones del fútbol como depósito sentimental, la del Manzanares solo tuvo color en las gradas y en las aglomeradas calles de Madrid. En el adiós de Guardiola, tras las frustraciones en Liga y en Europa, el conjunto catalán compareció sin contemplaciones. Con todos en su sitio, con el esquema natural con el que ha engordado su leyenda. Una defensa de cuatro, Iniesta de volante, como le gusta, Pedro a un costado, Alexis a otro y Messi a lo suyo. En el primer minuto, tanto el canario como el rosarino ya habían enfocado a Iraizoz. Segundos después, Javi Martínez se hizo un nudo al despejar un remate de Piqué en un córner y embocó Pedro. A los defensas del Athletic les picaban las avispas y todos en general notaron la sacudida del duelo.
Activado Messi con su juego más recreativo, el Barça colonizó el encuentro, invadió a su adversario. Mucho tuvo que ver Xavi, el satélite azulgrana al que De Marcos y Javi Martínez, ayer medio centro por la baja de Iturraspe, le perdieron siempre el rastro. El observatorio de Xavi es infinito. En su catálogo también figura cómo flotar en esa zona tan incontrolable para muchos equipos que se abre entre los centrales y los ejes del medio campo.

Activado Messi con su juego más recreativo, el Barça colonizó el encuentro. Mucho tuvo que ver Xavi al que De Marcos y Javi Martínez le perdieron siempre el rastro
El equipo de Bielsa no es el Chelsea, claro, no levanta barricadas. Por fortuna es otro camino el que le ha devuelto a la portada del fútbol, por más que haya perdido dos finales de forma tan abrumadora. Ha aceptado el riesgo como guión primordial. Atrevido y romántico, al Athletic le faltó consistencia. Con una defensa de cartón piedra, se vio encapsulado en cuanto el Barça, como en sus mejores tiempos, interrumpió la primera línea de pase de su rival, con Pedro y Alexis en el cogote de los centrales de Bielsa, al que de nada sirvió escoltar a Messi con Amorebieta, retratado toda la jornada. Una puntada exquisita de Iniesta con el argentino derivó en el segundo tanto blaugrana, un derechazo estruendoso de La Pulga. Xavi coronó su excelente primer acto con una cita para el gol con Pedro, que no falló.
Hasta casi la media hora no hubo rastro de los rojiblanclos, sometidos al recreo azulgrana en todas las zonas del campo. Solo Pinto tenía algún problema. No por la pujanza rival, sino por sus enredos con los pies en el rondo con sus compañeros. Acertó en un disparo de Susaeta y luego se libró de verse ante un penalti. Fernández Borbalán no quiso saber nada de un agarrón de Piqué a Llorente ya con 3-0. Ni así pudo meterse el Athletic en el partido.

Bielsa cambió el molde en el descanso, con el vitalista Herrera e Íñigo Pérez en el fogón por Susaeta y De Marcos. El equipo precisaba más colmillo en el medio, algún engorro para Xavi e Iniesta. Con los relevos ganó en armadura y, al menos, compitió mejor en el segundo tiempo. Ya no fue el conjunto apocado que levitó en el primer tramo. Disparado en el marcador, el Barça no se sintió exigido y se dedicó a la capea. Con un asalto le había bastado. Suficiente para cerrar el ciclo de Guardiola con un trofeo en brazos. Un broche ideal para un técnico que ha decidido irse a la búsqueda de nuevas energías. Su paso por el Barça deja al equipo en la gran reserva mundial de la historia del fútbol. Para el Athletic, el Manzanares fue el cierre a una aventura extraordinaria, a un año mágico que las derrotas finales no debieran emborronar. Para un club como este los sueños ya son un éxito. Y los de este curso se los ganó con grandeza, nobleza y todo merecimiento. Como el Barça delguardiolismo, por el que ayer brindaron jugadores y aficionados en un maravilloso final con las dos hinchadas hermanadas.

sábado, 12 de mayo de 2012



Hasta la vuelta, Pep


Antonio Mora Plaza Economista


nuevatribuna.es | Actualizado 10 Mayo 2012 - 21:24 h.


Hay un relato de Gabriel García Márquez titulado “Me alquilo para soñar”, donde una mujer tiene el don de la adivinación interpretando los sueños de forma sui generis, no probablemente a la manera freudiana. Poco tiene que ver el contenido, en todo caso, del relato con quien ha conseguido con el Barcelona esos 13 títulos en 4 temporadas, pero el título es un martillo que viene como de molde al caso. García Márquez ha tenido una habilidad extrema para los títulos, quizá porque es un gran periodista, además de un grandísimo escritor. En estos años todos los futboleros del mundo nos hemos sentido inquilinos del sueño de un nuevo deporte, porque Pep ha inventado otro deporte, parecido al futbol, que se juega con las mismas reglas y en las mismas canchas, pero otro deporte. Y, además, hemos soñado que éramos niños y que éramos capaces de hacer lo que nunca hicimos cuando lo fuimos: regatear como Messi, inventar como Iniesta o dar pases como Xavi, defender con tres y tocar el balón como en una orquesta por esta banda maravillosa de pitufos que son los pequeños de Pep. El futbol es el deporte de los pobres, de los desposeídos. No me refiero al amplio puñado de jugadores millonarios, profesionales que viven de esto. Pocas instalaciones se necesitan para jugar al futbol: dos piedras, una cosa más o menos redonda, correr y… soñar, soñar con regatear como Messi o chutar como Ronaldo. Los niños de muchos países de África, Asia y Latinoamérica no tienen instalaciones para apenas ningún otro juego, porque el futbol es primero un juego para los pobres y luego un deporte para los ricos. No tienen piscinas para nadar, apenas cestas y paredes para encestar, recintos cerrados para jugar en invierno o para protegerse de las lluvias. Muchos millones de niños apenas pueden alimentarse, pero si tienen la suerte –es un decir– de calmar su hambre, no necesitan apenas más que cuatro piedras, cuatro bultos, cuatros palos que hagan de postes y algo redondo y golpeable, y los sueños llegan, la imaginación se dispara, la habilidad se emplea, las caras se iluminan y la amargura de las miradas desaparece. Quizá al día siguiente no tengan para comer porque nosotros, los habitantes de los países ricos, no somos capaces ni queremos dejarnos gobernar por quienes lucharían contra esa situación a nuestra costa. Pero en ese día fueron felices correteando detrás de un balón, emulando a sus ídolos si es que les llegan imágenes de sus ídolos. 
La inmensa mayoría no saldrán de la pobreza, serán siempre pobres de adultos, vivirán mal, rodeados de hambre y miseria, y quizá les cueste ser felices alguna vez, pero siempre tendrán el consuelo de haberlo sido con un balón en los pies cuando eran niños y no tenían metas, responsabilidades, cuando vivían al día, sin futuro y sin tener que preocuparse por ello. Por eso nos gusta tanto a los que fuimos alguna vez chicos de pueblo o de barriada, aunque sea en este primer mundo, porque con un balón, con una pelota, nos bastaba. Y ahora, de adultos, ya sólo nos queda el recuerdo, recuerdo avivado por este Barcelona de Pep y por la Roja, de la que es culpable en gran medida el equipo catalán. Ver jugar a estos dos equipos, aunque sea sólo ante la pantalla de la tele, es recordar lo que quisimos ser y no fuimos, lo que quisimos compartir y no supimos, lo que nos gustaba hacer y no pudimos. Pep volverá, estoy seguro, porque la deuda que tiene con nuestros sueños es tan grande que no hay fondo que la pague ni conciencia mortal que lo soporte, y Pep es mortal y sabe que si no vuelve se convertirá en un ídolo, en un símbolo, y a Pep, estoy seguro sin conocerle, que no le gusta ser ni un ídolo ni un símbolo. Al menos en vida. Pep volverá y reinventará el futbol, porque lo que no le gustará, estoy seguro sin conocerle, es repetirse. Necesita tiempo para esa invención, pero volverá, se alquilará para interpretar nuestros sueños, porque los inventores de sueños nunca se retiran, sólo se transforman.