sábado, 24 de marzo de 2012

El modelo de despido en Europa

 
 
José Manuel Marañón Gutiérrez | nuevatribuna.es 21 Marzo 2012



La reforma laboral que ha decretado el Gobierno supone, a juicio de CCOO, un abaratamiento del despido, su descausalización en la mayoría de los casos y una pérdida casi absoluta de la tutela judicial efectiva. Asimismo ha reducido a cenizas la negociación colectiva dejando inermes a los trabajadores ante las posibles arbitrariedades empresariales.
Sin embargo, para el Gobierno es una medida imprescindible que nos homologa con los países más desarrollados de Europa. Vamos a analizarlo someramente.
En Alemania hay que decir que prima la negociación colectiva y el derecho de cogestión de los comités de empresa. La práctica de la negociación colectiva en la crisis ha reforzado las cláusulas de estabilidad o de mantenimiento global del empleo durante tres años.
Los despidos por necesidades urgentes de las empresas están dotados de una serie de garantías que lo alejan por completo de una libre decisión empresarial garantizándose el necesario equilibrio entre los intereses vinculados al mantenimiento de la empresa y los derechos de los trabajadores afectados por la extinción.
La empresa esta obligada a discutir medidas alternativas al despido en el proceso de consulta con los representantes de los trabajadores. En este procedimiento, la obligación de negociar de buena fe con vistas a llegar a un acuerdo es exigida y controlada también por los tribunales.
Por lo demás la intervención de la Agencia Federal de Empleo en la conducción del proceso es muy intensa, y puede dirigirlo hacia medidas de suspensión temporal de los contratos de trabajo previendo el cambio de las condiciones desfavorables que puedan aconsejar la rescisión colectiva de contratos. La intervención pública busca el control de estos procesos y se basa en la concepción del despido como “ultima ratio”.
Dinamarca tiene un sistema de negociación colectiva descentralizada pero coordinada. La negociación en el ámbito local se lleva a cabo dentro de los parámetros establecidos por los acuerdos marco firmados a nivel estatal de la industria o rama.
En el caso de despidos colectivos, se tiene que producir consulta previa con los sindicatos, notificar a la Administración y a los representantes de los trabajadores, estando obligados los empleadores a considerar soluciones alternativas al despido.
Un Acuerdo General entre la Confederación de empleadores daneses y la Confederación danesa de Sindicatos establece la reincorporación en caso de despidos injustificados.
En Francia, el despido colectivo por razones económicas a de ser fundado en un motivo económico que el juez ha ratificar durante el proceso.
Se debe proceder a la consulta previa a los representantes de los trabajadores, notificando a la Administración. La presencia de la administración laboral en la dirección del proceso de consulta es muy intensa. Una característica especial de este proceso es la obligación de presentar un plan social con medidas de recolocación y formación de los trabajadores. Si las medidas del plan social no son adecuadas, los despidos se anulan, de forma que el juez puede ordenar la readmisión de los trabajadores despedidos.
Por lo tanto, el juez es un factor clave ya que asume la tarea de controlar el ajuste a derecho de la ruptura, de controlar la causa real de los despidos individuales y la viabilidad y fiabilidad del plan de salvaguarda del empleo en los despidos colectivos de carácter económico.
Por lo mismo, los trabajadores/as pueden acudir al juez de instancia para paralizar un procedimiento de despidos si el empleador ha incumplido la obligación de consulta a los representantes de los trabajadores o lo ha realizado de forma manifiestamente insuficiente.
En Italia, el despido ha de ser causal. En los expedientes de regulación de empleo se otorga por ley un papel destacado a los sindicatos. Sólo en caso de que el examen conjunto de la situación entre empresa y sindicatos no alcance un acuerdo, se abre propiamente dicho un ERE.
En la práctica, el proceso de negociación de los despidos económicos colectivos, se reconduce hacia fenómenos generalizados de suspensión de los contratos a través de la “Cassa Integrazione Guadagni”, que permite crear una gran bolsa de trabajadores retirados del trabajo activo pero que siguen manteniendo su vínculo con las empresas durante un período de tiempo entre uno y dos años consecutivos antes del despido, garantizando a estos trabajadores/as un 80% del salario con unos topes mensuales.
En Holanda, el despido tiene que estar motivado en una “causa justa”. El despido individual se ha de notificar a la Administración y el empresario tiene que acudir al Juez o a un órgano administrativo para obtener la rescisión judicial del contrato.
En caso de despido colectivo, el empresario debe realizar consultas con los representantes de los trabajadores/as, notificando a la Administración y a los representantes de los trabajadores.
El proceso requiere de la aprobación del Servicio Público Holandés de Empleo o de organismos judiciales. La autorización administrativa tiene un procedimiento regulado en “líneas guía” que busca la verificación de las razones de los despidos solicitados, y se justifica porque es el servicio que va a establecer las prestaciones de desempleo de los despedidos.
El empleador debe considerar soluciones alternativas al despido en negociación de buena fe con los representantes de los trabajadores sobre las alternativas a los despidos y las formas de mitigar sus efectos adversos.
En Suecia, el empleador está obligado a notificar al Servicio Público de Empleo los recortes que afecten a por lo menos 5 empleados/as. El proceso debe ir acompañado de un proceso de consulta con los representantes de los trabajadores, ofreciendo alternativas a los despidos que están reguladas por los convenios colectivos.
Queda, asimismo, establecido el derecho preferente para la recontratación del trabajador despedido durante un periodo de 9 meses después de la finalización del empleo.
La readmisión es la regla general para los despidos declarados improcedentes y únicamente se adjudica una indemnización cuando el/la trabajador se niega a volver al puesto de trabajo.
En resumidas cuentas, en los países más desarrollados de Europa, el tema del despido está sometido a una  fuerte causalización, protegido por una tutela judicial efectiva y siempre a través de una negociación colectiva. Por lo tanto, lo que estamos haciendo es deshomologarnos con estos países.

miércoles, 21 de marzo de 2012


EL MODELO DE DESPIDO EN EUROPA.


Este artículo está sacado del trabajo del mismo título de la Fundación 1º de Mayo.
J.Manuel Marañón

La reforma laboral que ha decretado el Gobierno supone, a juicio de CC OO, un abaratamiento del despido, su descausalización en la mayoría de los casos y una pérdida casi absoluta de la tutela judicial efectiva. Asimismo ha reducido a cenizas la negociación colectiva dejando inermes a los trabajadores/as ante las posibles arbitrariedades empresariales.
Sin embargo, para el Gobierno es una medida imprescindible que nos homologa con los países más desarrollados de Europa. Vamos a analizarlo someramente.
En Alemania hay que decir que prima la negociación colectiva y el derecho de cogestión de los comités de empresa. La práctica de la negociación colectiva en la crisis ha reforzado las cláusulas de estabilidad o de mantenimiento global del empleo durante tres años.
Los despidos por necesidades urgentes de las empresas están dotados de una serie de garantías que lo alejan por completo de una libre decisión empresarial garantizándose el necesario equilibrio entre los intereses vinculados al mantenimiento de la empresa y los derechos de los trabajadores/as afectados por la extinción.
La empresa esta obligada a discutir medidas alternativas al despido en el proceso de consulta con los representantes de los trabajadores. En este procedimiento, la obligación de negociar de buena fe con vistas a llegar a un acuerdo es exigida y controlada también por los tribunales.
Por lo demás la intervención de la Agencia Federal de Empleo en la conducción del proceso es muy intensa, y puede dirigirlo hacia medidas de suspensión temporal de los contratos de trabajo previendo el cambio de las condiciones desfavorables que puedan aconsejar la rescisión colectiva de contratos. La intervención pública busca el control de estos procesos y se basa en la concepción del despido como “ultima ratio”.
Dinamarca tiene un sistema de negociación colectiva descentralizada pero coordinada. La negociación en el ámbito local se lleva a cabo dentro de los parámetros establecidos por los acuerdos marco firmados a nivel estatal de la industria o rama.
En el caso de despidos colectivos, se tiene que producir consulta previa con los sindicatos, notificar a la Administración y a los representantes de los trabajadores, estando obligados los empleadores/as a considerar soluciones alternativas al despido.
Un Acuerdo General entre la Confederación de empleadores daneses y la Confederación danesa de Sindicatos establece la reincorporación en caso de despidos injustificados.
En Francia, el despido colectivo por razones económicas ha de ser fundado en un motivo económico que el juez ha ratificar durante el proceso.
Se debe proceder a la consulta previa a los representantes de los trabajadores/as, notificando a la Administración. La presencia de la administración laboral en la dirección del proceso de consulta es muy intensa. Una característica especial de este proceso es la obligación de presentar un plan social con medidas de recolocación y formación de los trabajadores. Si las medidas del plan social no son adecuadas, los despidos se anulan, de forma que el juez puede ordenar la readmisión de los trabajadores despedidos.
Por lo tanto, el juez es un factor clave ya que asume la tarea de controlar el ajuste a derecho de la ruptura, de controlar la causa real de los despidos individuales y la viabilidad y fiabilidad del plan de salvaguarda del empleo en los despidos colectivos de carácter económico.
Por lo mismo, los trabajadores/as pueden acudir al juez de instancia para paralizar un procedimiento de despidos si el empleador ha incumplido la obligación de consulta a los representantes de los trabajadores o lo ha realizado de forma manifiestamente insuficiente.
En Italia, el despido ha de ser causal. En los expedientes de regulación de empleo se otorga por ley un papel destacado a los sindicatos. Sólo en caso de que el examen conjunto de la situación entre empresa y sindicatos no alcance un acuerdo, se abre propiamente dicho un ERE.
En la práctica, el proceso de negociación de los despidos económicos colectivos, se reconduce hacia fenómenos generalizados de suspensión de los contratos a través de la “Cassa Integrazione Guadagni”, que permite crear una gran bolsa de trabajadores retirados del trabajo activo pero que siguen manteniendo su vínculo con las empresas durante un período de tiempo entre uno y dos años consecutivos antes del despido, garantizando a estos trabajadores/as un 80% del salario con unos topes mensuales.
En Holanda, el despido tiene que estar motivado en una “causa justa”. El despido individual se ha de notificar a la Administración y el empresario tiene que acudir al Juez o a un órgano administrativo para obtener la rescisión judicial del contrato.
En caso de despido colectivo, el empresario debe realizar consultas con los representantes de los trabajadores/as, notificando a la Administración y a los representantes de los trabajadores/as.
El proceso requiere de la aprobación del Servicio Público Holandés de Empleo o de organismos judiciales. La autorización administrativa tiene un procedimiento regulado en “líneas guía” que busca la verificación de las razones de los despidos solicitados, y se justifica porque es el servicio que va a establecer las prestaciones de desempleo de los despedidos.
El empleador debe considerar soluciones alternativas al despido en negociación de buena fe con los representantes de los trabajadores/as sobre las alternativas a los despidos y las formas de mitigar sus efectos adversos.
En Suecia, el empleador está obligado a notificar al Servicio Público de Empleo los recortes que afecten a por lo menos 5 empleados/as. El proceso debe ir acompañado de un proceso de consulta con los representantes de los trabajadores/as, ofreciendo alternativas a los despidos que están reguladas por los convenios colectivos.
Queda, asimismo, establecido el derecho preferente para la recontratación del trabajador/a despedido durante un periodo de 9 meses después de la finalización del empleo.
La readmisión es la regla general para los despidos declarados improcedentes y únicamente se adjudica una indemnización cuando el/la trabajador/a se niega a volver al puesto de trabajo.
En resumidas cuentas, en los países más desarrollados de Europa, el tema del despido está sometido a una  fuerte causalización, protegido por una tutela judicial efectiva y siempre a través de una negociación colectiva. Por lo tanto, lo que estamos haciendo es deshomologarnos con estos países.

















 

lunes, 19 de marzo de 2012


La reforma laboral en Finlandia.

J. Manuel Marañón.

El Gobierno ha planteado su reforma laboral como necesaria para homologarnos con los países europeos más desarrollados porque, según dice, son los países que no han incrementado su tasa de paro con la crisis. Pues parece que Finlandia no está entre esos países puesto que ha promulgado una reforma laboral en sentido absolutamente contrarío a la que se ha planteado en España.
Comencemos el análisis con algunos datos macroeconómicos. Finlandia acabó 2011 con una tasa de paro del 7,6% por un 22,9% de España y una tasa de crecimiento del 3,1% en Finlandia por el 0,7% en España. La inflación alcanzó el pasado año el 3,4%, superior en un punto a la española. Precisamente, esa inflación relativamente elevada es la que ha hecho que las agencias de renting comiencen a cuestionarse la triple A de la deuda del país nórdico. Su deuda alcanza  el 49% del PIB por el 68% de la española, aunque en el déficit público la distancia es mayor, un 2,5% frente al 8,5% español.
Pues con estos datos macroeconómicos, Finlandia ha promulgado una  reforma laboral que es producto de la negociación entre el Gobierno, la patronal y los sindicatos. Y el tema de las formas no es baladí. Una reforma pactada y consensuada siempre tiene una mayor posibilidad de mejora para el conjunto de la situación laboral y socioeconómica  de un país. Y la tradición finlandesa es que el gobierno no sea la correa de transmisión del empresariado como en España sino el elemento de equilibrio entre las contrapartes. En ese sentido es muy probable que el primer ministro de Finlandia, Jirki Katainen, del Partido Conservador, se quedaría alucinado cuando Mariano Rajoy le confesaba aquello de que la reforma laboral en España le iba a costar una huelga.
Pero vayamos al fondo. Finlandia ha atacado la dualidad en el mercado de trabajo mejorando todas las condiciones laborales de los temporales iniciando el camino hacia la total homologación con los indefinidos. Su tasa de temporalidad, por cierto, es 9 puntos inferior a la española (17% frente a 26%).
Por otra parte hay que decir que la ley de contratos de empleo, con acuerdo tripartito también, prevé una serie de medidas de seguridad en cuestión de riesgos laborales y sanitarios con el objetivo de poder alargar la vida activa de cada trabajador/a.
El poder adquisitivo de los trabajadores/as finlandeses/as se había deteriorado en 2011 en un 0,6% y, en base a este dato,  el acuerdo refleja ese mismo aumento salarial para 2012. Además, para asegurar  el futuro de las pensiones  se han incrementado las cotizaciones sociales en el 0,2% tanto a empresarios/as como a trabajadores/as, pero como contrapartida, el impuesto de la renta ha bajado en la misma proporción.
En Finlandia sí que se piensa en los más débiles. La prestación por desempleo y la ayuda básica a la renta y a la vivienda se han incrementado en porcentajes que rozan el 20%.
Y dos datos más para ver que la competitividad de la economía no pasa por el deterioro de las condiciones laborales. Los finlandeses/as trabajan 40,2 horas semanales de media por 41,7 de los españoles/as. Y el coste salarial medio unitario es de 4512 €/mes para el empresario/a finlandés y de 2787€/mes para el español.
Porque la competitividad está en otro sitio. Está en el gasto en I+D+i que es del 3,9% en Finlandia y del 1,4% en España. Y está en el núcleo del gasto social (pensiones, dependencia, sanidad y educación) que es del 34, 4% en Finlandia por el 25,2% en España. Porque Finlandia entiende el gasto social no solamente como un derecho de los ciudadanos/as sino como yacimiento de empleo e inversión de futuro. Y, lógicamente, lo pueden hacer porque su tasa impositiva es del 41,4% en Finlandia por el 32,1% en España.
En resumen, la reforma laboral del Gobierno y los recortes en Servicios Públicos de las distintas Administraciones no nos homologan con los países más desarrollados de Europa, todo lo contrario nos homologan con los países menos desarrollados.


domingo, 11 de marzo de 2012

Tócala otra vez, Pep

Guardiola podría haber pensado que es una decisión personal la que tiene que tomar. Se equivoca. Es más. Mucho más. Está claro lo que tiene que hacer

 
 

El festival de goles del Barcelona contra un equipo alemán el miércoles sirvió para alimentar lo que ya era el tema de la semana en Inglaterra: si Pep Guardiola debería o no abandonar el Barcelona por el Chelsea. Hasta que la gente se puso a pensar un poco y entendió que la propuesta era absurda. El diario The Sun lo resumió así: Guardiola estaría loco si se fuera al Chelsea y más loco todavía si dejara el Barça.
La única persona en el mundo que no lo tiene claro, parece, es el propio Guardiola, que dice que “necesita tiempo” para decidir si se queda o se va. Vale. Bien. Respiremos hondo y con mucha paciencia, paso a pasito, expliquémosle por qué se tiene que quedar donde está.
No, no es porque sería una locura dejar de entrenar al mejor equipo que va a ver en su vida o al mejor jugador; no porque jamás se volverá a encontrar con una plantilla que exprese más a la perfección su filosofía del juego; no porque el Barça es el club de sus amores y los aficionados y los jugadores le adoran y se sentirían huérfanos sin él; no porque después de entrenar a este Barça lo mejor sería que dejara el deporte y se dedicara a la jardinería o a la pesca o al triste e indigno oficio de columnista deportivo.
No. Ninguno de estos son motivos suficientes en sí para que se quede. Ni tampoco, por cierto, es correcto hablar de “locura”. Es perfectamente racional y comprensible que Guardiola se sienta agobiado por la intensidad de su trabajo, que le agoten las idioteces que rodean el deporte (ante todo, las infinitas polémicas arbitrales que tanto fascinan al pueblo español), o que quiera estar más tiempo con su familia.
La palabra indicada no es “locura”. La palabra es irresponsabilidad. Sí: i-rres-pon-sa-bi-li-dad. Que es de lo que sería culpable Guardiola si dejara ahora al Barça. Quizá no lo sepa, quizá no lo haya entendido, pero la decisión que debe tomar tiene una alta dimensión moral; como consecuencia de lo que ha logrado, tiene una responsabilidad grande con el mundo entero. O con el mundo futbolero, que es casi, casi, lo mismo.
Dicen que el Barcelona es “más que un club”. Bien. Pues nunca ha sido “más” que ahora. Nunca su impacto ha sido mayor en las vidas de más personas. El fútbol es alegría y consuelo. Alegría para todos y consuelo para los jodidos de la tierra. Debido a la difusión que tiene el deporte hoy, no ha habido nunca ningún equipo de fútbol que haya generado más alegría o más consuelo en más gente que este Barça, un equipo que sin Guardiola al mando, sin la química que genera y la inteligencia que infunde, sería indudablemente menos de lo que es.
La única persona en el mundo que no tiene claro, parece, su continuidad en el Barça es el propio Guardiola
Si Guardiola dudase del poder que tiene su Barça sobre el estado de ánimo de la especie, que se tome un par de semanas de vacaciones y haga un viaje relámpago por los seis continentes, pero quizá especialmente por países sufridos como Siria, Zimbabue, Sierra Leona, Congo o Haití y mida el entusiasmo que su equipo genera en gente de todas las edades, todos los colores, todas las religiones, todos los estratos sociales. O, más fácil, que repase desde su despacho los mil y un foros de la web y lea los mensajes de auténtico, sentido, regocijo que dieron la vuelta al mundo desde Melbourne hasta Madagascar, desde Buenos Aires hasta Vladivostok, durante la goleada de su equipo, el miércoles, y justo después.
No puede defraudar a semejante muchedumbre. Sería como la deserción de un soldado en una guerra justa; o como si Rick Blaine, el personaje que interpreta Humphrey Bogart en Casablanca, hubiera optado por la dicha personal a costa de la humanidad.
La permanencia de Pep Guardiola en el Barça representa algo mucho más grande que Pep Guardiola. Sí, habrá una cuota de sacrificio personal si se queda, seguro. Pero no arriesga ni la guerra, ni la cárcel ni su vida. Dormirá en su casa la mayoría de las noches. Y la satisfacción que le rinde el esfuerzo que invierte es colosal. Especialmente, si se pone a reflexionar sobre el impacto que tiene su labor en el mundo; el inmenso poder que posee para el bien.
Guardiola podría haber pensado que es una decisión personal la que tiene que tomar. Se equivoca. Es más. Mucho más. Está claro lo que tiene que hacer.

sábado, 10 de marzo de 2012

BARÇA 7 - BAYER 1

Messi hace historia en la Champions con cinco goles

Se convierte en el primer jugador en la historia de la Champions en marcar cinco goles en un encuentro

EFE - Público-07/03/2012    

Lionel Messi volvió a firmar una noche grande y apoteósica en la que marcó cinco goles en la victoria y clasificación del Barcelona para los cuartos de final de la Liga de Campeones, al vencer por 7-1 al Bayer Leverkusen. El argentino se convierte así en el primer jugador que marca cinco goles en un partido de Champions. Telló completó con dos tantos el recital de goles del Barça.
Hacía pocas semanas que Messi había marcado cuatro tantos en un partido, en el 5-1 al Valencia en la Liga, y uno poco más que lo hizo por primer vez ante el Arsenal, con su primer póquer como azulgrana. Esta noche lo volvió a hacer, pero no un póquer, sino un repóquer, un Messi que se acerca poco a poco a una nueva marca, la de ser el segundo máximo goleador de toda la historia del Barça.


La inmensa noche que firmó el astro argentino la compartió con el joven Cristian Tello, que anotó dos tantos y volvió a ser un jugador descarado y acertado.


El choque fue un partido sin sobresaltos para un Barcelona claramente superior, que sólo sufrió unos minutos en los que el Leverkusen le cerró los espacios en el centro del campo con el ánimo de ahogar la fluidez azulgrana. Fue una apuesta de Robin Dutt, pero los suyos poco pudieron hacer más.
Messi se convierte en el primero en marcar cinco goles en un partido de Champions
El Barcelona marcó un ritmo en el que se encontró muy cómodo, sin lanzar grandes cargas contra la meta de Leno, quien vio el primer peligro real en el minuto 11, cuando Cesc envió un balón a Messi, quien desmarcado disparó fuerte y el meta lo rechazó. El balón, otra vez en los pies del argentino, lo cedió a Pedro, que chutó con el alma pero un alemán se interpuso entre la pelota y el gol.
Lanzó otra carga el Barça al cuarto de hora, en una contra veloz entre Messi y Alves, pero el pase del brasileño no llegó a un Pedro que entraba por la izquierda en solitario. El Barça hizo del partido un trámite, mientras que el Bayer Leverkusen, que ya se temía estar siempre persiguiendo el balón, era incapaz de moverlo con precisión y llevarlo a las inmediaciones de Valdés, inédito en toda la primera parte, a excepción de alguna cesión de sus compañeros.
Tras una falta de Xavi, que peinó Piqué y Leno despejó, el Leverkusen realizó una llegada interesante al área del Barcelona, pero el balón lo interceptó Piqué; El balón llegó a Xavi y éste vio a Messi desmarcado en el centro del campo. El argentino emprendió un camino en solitario hacia el área y levantó con más acierto que maña el balón para lograr el primer gol del partido (1-0).
Volvió a ser otra vez Messi, que en el partido anterior de Liga descansó por sanción, quien provocó el jolgorio en el graderío, cuando a falta de un instante para finalizar la primer parte, tomó un balón en el lado derecho del área alemana y trazó una jugada marca de la casa, para arrearle un buen disparo al balón y colocarlo en el palo largo (2-0).
Pedro, instantes después, falló nuevamente en un gol cantado, lo que motivó una reacción unánime en el público de apoyo incondicional al canario.
Con 5-1 en el cómputo de la ronda (1-3 en la ida), el Barcelona emprendió el segundo tiempo para gustarse, especialmente Messi, que si en la primera parte no acabó de hacer una vaselina al uso, en la segunda se encontró con un pase preciso de Cesc en el 49, controló la pelota con la izquierda y con la derecha ejecutó una vaselina perfecta para llegar al triplete barcelonista y al suyo propio (3-0).



Con esta goleada el Barça se clasifica para cuartos de la Champions


El Leverskusen tuvo su ocasión en una pugna de Derdiyok, quien al límite con la línea de fuera se sacó un disparo en el que el balón se paseó por la raya de gol. El Barcelona reemplazó a Xavi e Iniesta y aparecieron Keita y Tello.
El joven azulgrana, en una de sus primeras carreras, hizo una de sus acciones típicas, esperó en el área a que llegasen los galones para recibir el pase pero a falta de ellos se saló un disparo raso y colocado que acabó en gol (4-0).
En otra noche apoteósica del astro argentino, igual que hace años contra el Arsenal, Messi marcó un cuarto gol gracias a un tuya-mía con Pedro (5-0).
Otra vez Tello, en una acción poco acertada del meta alemán, perforó la meta del Bayer (6-0), en un momento en que el Camp Nou vivió una fiesta, a la que también se unieron unos rendidos 3.800 aficionados alemanes, que aceptaron hacer la 'ola' y plegarse a la nueva noche de Messi, que a falta de cinco minutos marcó el 7-0, su quinto gol de la velada, aunque Bellarabi, en el añadido marcó el tanto del honor, tras una gran acción con pared incluida (7-1).