sábado, 4 de junio de 2011

El Diario Montañés-04.06.2011 

 Entre los días 16 y 19 de mayo se celebró en Atenas el Congreso de la CES (Confederación de Sindicatos Europeos), un congreso en el que se reúne al conjunto del sindicalismo europeo, que representa a algo más de 60 millones de afiliados y afiliadas y en el que se ha elegido presidente a Ignacio Fernández Toxo. Las discusiones se han centrado en torno a diez ejes que constituirán los objetivos por los que la CES trabajará en el próximo periodo. Es interesante citar estos diez objetivos.

Hablamos de trabajar por una gobernanza económica europea justa, por un empleo de calidad y sostenible, por una regulación financiera eficaz contra el capitalismo de casino, por el reforzamiento del modelo social europeo, por un modelo productivo y de desarrollo justo y sostenible, por una mayor igualad y cohesión social, por una movilidad justa y equitativa, por la salud y la seguridad de los trabajadores y trabajadoras, por una Europa más fuerte que trabaje por una globalización justa y por un verdadero diálogo social a todos los niveles.
El contexto socioeconómico y laboral en el que se ha producido este Congreso de la CES está caracterizado por la promoción, desde las instituciones europeas, de unas políticas socialmente injustas, con influencia decisiva en los ámbitos nacionales. Políticas que suponen una ofensiva contra el modelo social europeo, en el que las estrategias de la Unión Europea, basadas en las políticas de recorte, en nuevos ajustes presupuestarios y en la presión a la baja de los salarios y las condiciones de trabajo, está añadiendo nuevos obstáculos a la recuperación del crecimiento de la economía y del empleo.
Esto es palpable si consideramos la continuidad de la recesión en Grecia e Irlanda, la recaída en ella de Portugal y el estancamiento de España y otros países lo que indica que las políticas de recorte no sólo son injustas, sino que además son erróneas. Deprimen fuertemente la demanda interna, el crecimiento y el empleo y con ello no permiten alcanzar los objetivos de reducción de los déficits y la discusión sobre un nuevo rescate de la propia Grecia viene a ponerlo de manifiesto. Todo ello está conduciendo a un desapego de la ciudadanía del proyecto europeo y a una profunda crisis política de la misma UE. Por cierto, la armonización fiscal, imprescindible en la Zona Euro para concebir una alternativa de reducción de los déficits públicos y de salida de la crisis que se base en un reparto mínimamente justo de sus cargas, casi ni se menciona.
La Unión Europea con más de 23 millones de parados en los Estados miembros, paro que está afectando de manera dramática a la población joven, con un crecimiento cada vez mayor de la desigualdades sociales y un ensanchamiento de las zonas de exclusión y pobreza, corre el riesgo de dejar de ser la región del planeta en la que la convivencia de políticas de empleo expansivas, con fuertes estados del bienestar posibilitaron crecimiento, desarrollo y altas cotas de bienestar social. Para conseguir los objetivos planteados en los ejes de discusión, el sindicalismo europeo tiene la imperiosa necesidad de responder al reto de articular nuevas iniciativas y mecanismos de vertebración organizativa de las organizaciones nacionales, que lejos de replegarse tienen que fortalecer el trabajo y la acción sindical europea.
Es urgente que la CES se constituya en un interlocutor de primer orden frente a los organismos y las instituciones dónde se toman las grandes decisiones de política socioeconómica y, en primer lugar, frente a la UE. Cuándo el 50% de la masa salarial mundial depende directamente de las estrategias de empresas transnacionales o superamos los discursos nacionales o la labor sindical se dedicará a actuar sobre los efectos de las decisiones pero nunca podrá tener influencia en esas decisiones
Para avanzar en el camino de la consecución de los antedichos objetivos se exige fortalecer el discurso sindical, combatiendo las tesis neoliberales que sostienen que la existencia de un sistema de derechos y garantías resulta incompatible con un crecimiento económico competitivo. De donde se desprende, según estas tesis, la necesidad de reducir, flexibilizar o desregular buena parte de los elementos básicos que configuran el derecho laboral que es parte sustancial del modelo social europeo, esto es, un sistema de derechos y garantías.
Frente a estas tesis la CES tiene que hacer valer sus propuestas que van desde una nueva regulación del sistema financiero que conlleve, entre otras cosas la implantación de un impuesto a las transacciones financieras hasta un Plan europeo de inversiones de un valor equivalente al 1% del PIB siempre con el horizonte de cambiar el modelo económico hacia una economía verde con una «transición" justa, todo ello regido por un real Gobierno económico de la UE que incluya fiscalidad, políticas industriales, energéticas y medioambientales y que se plantee reducir los déficits públicos mediante el reparto de cargas y el acuerdo social.

En resumidas cuentas, la CES plantea la rectificación de unas políticas económicas y sociales que se han demostrado erróneas para el bienestar de las personas y la entrada en una dinámica en la que el bienestar de las personas sea el centro de la cuestión para lo que es imprescindible la preservación del modelo social europeo.

jueves, 2 de junio de 2011

El Barça liquida al Caja Laboral

El conjunto de Pascual exprime la falta de paciencia del de Ivanovic

SONSOLES ZUBELDIA-El País- 02/06/2011
 
 
Al Caja Laboral le pesó demasiado la calidad del adversario y la responsabilidad de tener que ofrecer a su público una proeza. Su proverbial carácter tan solo se atisbó en algunos momentos del partido y no fue suficiente para frenar a un Barcelona seguro, dominador y agresivo. El conjunto vitoriano pecó de ser poco paciente y erró demasiadas canastas mientras que el catalán, en plena forma, daba buena cuenta de cada uno de los errores de los locales. Los jugadores de Xavi Pascual borraron al Caja Laboral de la eliminatoria sin hacer demasiados esfuerzos, de tres certeros empujones. Ya están en la final, a la espera del Bizkaia Bilbao o del Real Madrid.
       

      CAJA LABORAL 61 - REGAL BARCELONA 71

      Caja Laboral: Marcelinho Huertas (8), Oleson (0), San Emeterio (14), Teletovic (9) y Barac (8) -equipo inicial-; Ribas (10), Palacio (3), Logan (3), Batista (4) y Dragicevic (2).
      Regal Barcelona: Sada (0), Navarro (13), Anderson (12), Lorbek (9) y Perovic (10) -equipo inicial-; Ricky Rubio (7), Lakovic (3), Vázquez (7), NDong (8), Morris (0) y Grimau (2).
      Árbitros: Arteaga, Bultó y Peruga. Eliminado por faltas: Barac (m. 37).
      Buesa Arena: 9.500 espectadores.

         

       
      El Caja Laboral saltó a la cancha con una actitud ganadora y tratando de esquivar los fallos que le habían situado en tan complicada situación, a una derrota de la eliminación de la Liga tras haber perdido los dos primeros partidos de su semifinal.
      Una inmaculada línea defensiva hizo desesperarse al Barça, que solo pudo ir salvando los muebles gracias a los continuos errores en el ataque y los diversos regalos que los pupilos de Dusko Ivanovic fueron espolvoreando durante la primera parte del choque. Teletovic y Oleson articularon un par de golpes maestros que hicieron sombra a los dolorosos embistes de un Navarro en estado de gracia. Mientras tanto, Pascual insistía a sus jugadores en actuar uno contra uno "para no dejar que se cuelen". De esa manera, el cuadro vitoriano coordinaba su juego hasta conseguir una imponente puesta en escena grupal.
      El Buesa Arena ardía y el Barcelona quería finiquitar la serie cuanto antes. Esa ansiedad, que circulaba en doble dirección, afectó a los dos equipos en situaciones diametralmente opuestas.
      El punto de peligro llegó con una canasta de Lakovic y los ocho puntos de desventaja, diferencia máxima durante la primera parte, que arrastraba el Caja Laboral. Fue el incombustible San Emeterio, el alma del equipo, quien puso el ánimo y un triple que dio aire a sus compañeros.
       
      La esperanza vitoriana se vino abajo cuando Lakovic y Navarro tomaron el mando


      Ivanovic reclamó a su equipo paciencia en uno de los tiempos muertos. "No juguéis a lo loco. Aún hay tiempo", abundó. Y es que las incursiones locales se parecieron más a los impulsos que a las estrategias sopesadas.
      Tras el descanso, el Caja Laboral pareció recuperar ese carácter que suele sacarle de aprietos y le ha permitido culminar gestas. Pero su mayor enemigo fue él mismo cuando decidió dejar de lado las acciones de conjunto para apoyarse solo en las individuales. Le costaba mucho anotar mientras el Barça, en cambio, encadenaba canastas fáciles y algunas incluso acrobáticas.
      La diferencia fue en aumento mientras el poderío del equipo catalán se inflaba más y más. Algún destello de Barac y el buen hacer de Huertas y Ribas mantuvieron la esperanza para el Caja Laboral hasta el último cuarto. Pero entonces Lakovic y Navarro tomaron el mando. Esta vez, sin retorno.

      martes, 31 de mayo de 2011

      El futuro del sindicalismo europeo.

      J.          Manuel Marañón Gutiérrez

      Entre los días 16 y 19 de mayo se celebró en Atenas el Congreso de la CES (Confederación de Sindicatos Europeos), un congreso en el que se reúne al conjunto del sindicalismo europeo, que representa a algo más de 60 millones de afiliados y afiliadas y en el que se ha elegido presidente a Ignacio Fernández Toxo.
      Las discusiones se han centrado en torno a diez ejes que constituirán los objetivos por los que la CES trabajará en el próximo periodo. Es interesante citar estos diez objetivos.
      Hablamos de trabajar por una gobernanza económica europea justa, por un empleo de calidad y sostenible, por una regulación financiera eficaz contra el capitalismo de casino, por el reforzamiento del modelo social europeo, por un modelo productivo y de desarrollo justo y sostenible, por una mayor igualad y cohesión social, por una movilidad justa y equitativa, por la salud y la seguridad de los trabajadores y trabajadoras, por una Europa más fuerte que trabaje por una globalización  justa y por un verdadero diálogo social a todos los niveles.
      El contexto socioeconómico y laboral en el que se ha producido  este Congreso de la CES está caracterizado por la promoción, desde las instituciones europeas, de unas políticas socialmente injustas, con influencia decisiva en los ámbitos nacionales. Políticas que  suponen una ofensiva contra el modelo social europeo, en el que las estrategias de la Unión Europea, basadas en las políticas de recorte, en nuevos ajustes presupuestarios y en la presión a la baja de los salarios y las condiciones de trabajo, está añadiendo nuevos obstáculos a la recuperación del crecimiento de la economía y del empleo.  
      Esto es palpable si consideramos la continuidad de la recesión en Grecia e Irlanda, la recaída en ella de Portugal y el estancamiento de España y otros países lo que indica que las políticas de recorte no sólo son injustas, sino que además son erróneas. Deprimen fuertemente la demanda interna, el crecimiento y el empleo y con ello no permiten alcanzar los objetivos de reducción de los déficits y la discusión sobre un nuevo rescate de la propia Grecia viene a ponerlo de manifiesto. Todo ello está  conduciendo a un desapego de la ciudadanía del proyecto europeo y a una profunda crisis política de la misma  UE.Por cierto, la armonización fiscal, imprescindible en la Zona Euro para concebir una alternativa de reducción de los déficits públicos y de salida de la crisis que se base en un reparto minímamente justo de sus cargas, casi ni se menciona.
      La Unión Europea con más de 23 millones de parados en los Estados miembros, paro que está afectando de manera dramática a la población joven, con un crecimiento cada vez mayor de la desigualdades sociales y un ensanchamiento de las zonas de exclusión y pobreza, corre el riesgo de dejar de ser la región del planeta en la que la convivencia de políticas de empleo expansivas, con fuertes estados del bienestar posibilitaron crecimiento, desarrollo y altas cotas de bienestar social.
      Para conseguir los objetivos planteados en los ejes de discusión, el sindicalismo europeo tiene la imperiosa necesidad de responder al reto de  articular nuevas iniciativas y mecanismos de vertebración organizativa de las organizaciones nacionales, que lejos de replegarse tienen que fortalecer el trabajo y la acción sindical europea. 
      Es urgente que la CES se constituya en un interlocutor de primer orden frente a los organismos y las instituciones dónde se toman las grandes decisiones de política socioeconómica y, en primer lugar,  frente a la UE. Cuándo el 50% de la masa salarial mundial depende directamente de las estrategias de empresas trasnacionales o superamos los discursos nacionales o la labor sindical se dedicará a actuar sobre  los efectos de las decisiones pero nunca podrá tener influencia en esas decisiones
      Para avanzar en el camino de la consecución de los antedichos objetivos se exige fortalecer el discurso sindical, combatiendo las tesis neoliberales que sostienen que la existencia de un sistema de derechos y garantías resulta incompatible con un crecimiento económico competitivo. De donde se desprende, según estas tesis, la necesidad de reducir, flexibilizar o desregular buena parte de los elementos básicos que configuran el derecho laboral que es parte sustancial del modelo social europeo, esto es, un sistema de derechos y garantías.
      Frente a estas tesis la CES tiene que hacer valer sus propuestas que van desde una nueva regulación del sistema financiero que conlleve, entre otras cosas la implantación de un impuesto a las transacciones financieras hasta  un Plan europeo de inversiones de un valor equivalente al 1% del PIB siempre con el horizonte de cambiar el modelo económico hacia una economía verde con una "transición” justa, todo ello regido por un real Gobierno económico de la UE que incluya fiscalidad, políticas industriales, energéticas y medioambientales y que se plantee reducir los déficits públicos mediante el reparto de cargas y el acuerdo social.
      En resumidas cuentas, la CES plantea la rectificación de unas políticas económicas y sociales que se han demostrado erróneas para el bienestar de las personas y la entrada en una dinámica en la que el bienestar de las personas sea el centro de la cuestión para lo que es imprescindible la preservación del modelo social europeo.



      A un paso del mejor Barça

      Los éxitos de las secciones del club, con 11 títulos y dos Copas de Europa incluidas, superan los de 1997 y 2009, y podrían mejorar los 12 logrados en 2010, el más excelso

      NADIA TRONCHONI - El País- 31/05/2011
       
       
      El talento de Messi y la exhibición de Saric merecen pasar a la historia. También las canastas de Navarro, los goles de Wilde y los de Borregán. Ellos son solo algunas de las figuras de uno de los mejores Barça de la historia, un éxito global de un club que apuesta por la cantera y por los técnicos de la casa, un club que vive básicamente de los triunfos del deporte rey pero cuyos logros trascienden a otros deportes.No cabía ni un alma en el Camp Nou el domingo por la tarde. Los aficionados azulgrana celebraban la cuarta Liga de Campeones de su equipo de fútbol, lograda el sábado, mientras por las pantallas del estadio se proyectaban los últimos minutos de la final de la Copa de Europa de balonmano, que ganaron con autoridad los de Xavi Pascual. El Barça volvió a la cima del balonmano europeo con su octavo título y el club cerró un fin de semana de ensueño.
      Este Barcelona, impulsado por entrenadores catalanes ?todos ellos llegaron al club en el mandato de Joan Laporta, que dotó a las secciones de unas señas de identidad y apostó por la continuidad en el departamento técnico?, ha superado con 10 títulos, dos Copas de Europa incluidas, los éxitos de las temporadas 1996-1997 -en la que Ronaldo maravilló al Camp Nou a golpe de goles, aunque no se apuntó ni la Liga ni la Champions- y 2008-2009: la de la llegada de Pep Guardiola y de Xavi Pascual a los banquillos del equipo de fútbol y el de baloncesto, respectivamente.
      Además, ha alcanzado los logros de la temporada 1997-1998, la primera de la era Van Gaal -que ganó la Liga y la Copa del Rey-, en la que también se alcanzaron los 11 títulos, aunque fue la sección de balonmano la que se hizo con cinco de ellos. Ha sido, además, esta sección (actualmente la del mayor presupuesto del balonmano español) la que ha dado un salto cualitativo en los últimos años, beneficiada por la crisis económica que ha debilitado a su gran rival, el Ciudad Real.
      Así que, puesto que el curso todavía no ha finalizado en todas las plazas, este Barcelona podría superar al más brillante de la historia, el que logró 12 títulos el año pasado. En aquel caso los dos trofeos europeos los ganaron las secciones de baloncesto y hockey sobre patines, si bien el equipo de fútbol se adjudicó la Supercopa de España y la de Europa, el Mundial de clubes y la Liga.
      A los tres títulos de los de Guardiola de este curso, es decir, la Supercopa de España, la Liga -la tercera consecutiva- y la Liga de Campeones -la segunda en tres años-, se suman los éxitos del equipo de balonmano, que ha ganado la Liga Asobal y el título europeo, y la Copa del Rey y la Continental de los de hockey sobre patines. Además, el equipo de baloncesto, que ya ganó la Supercopa de España y la Copa del Rey, está en las semifinales y con opciones de sumar también su tercera copa, la de la Liga ACB. Lo mismo les ocurre a los de Marc Carmona: el fútbol sala tiene la Copa del Rey y la de España, y está también disputando las semifinales de la Liga.
      El equipo de fútbol sala es la única de las secciones profesionales del club que no tiene todavía una Copa de Europa. Así pues, quedan aún retos por cumplir.

      Huelgas en Vietnam.

      Del blog de Isidor Boix.

      iboix.blogspot.com