domingo, 12 de mayo de 2013




Una Liga en la clandestinidad

El Barça conquista su vigésimo segundo título. Una primera vuelta de ensueño y un Messi arrollador liquidaron el campeonato. La enfermedad de Tito, la rebaja en la excelencia y la pérdida de interés en favor de otras competiciones han eclipsado parcialmente la temporada doméstica

JORGE YUSTA Público 12/05/2013 

Jugadores del Barça celebran una victoria.

Jugadores del Barça celebran una victoria.REUTERS

Y pese a todo, la Liga. El Barça ha conquistado su vigésimo segundo título pero, acostumbrado el graderío a la excelencia, sobrevuela en el ambiente que se trata de un mal menor, un trofeo obtenido por obligación. Los sufrimientos en Champions, hasta el chaparrón contra el Bayern, la eliminación copera a manos del Real Madrid, y la destensión en la lucha por la Liga desde hace varios meses han ensombrecido una temporada soberbia. El Barça ha conquistado una Liga que ha dominado de principio a fin. Una tiranía basada en la exquisitez y en la regularidad más académica. Ha recuperado el trono perdido el año pasado ante el Madrid de los récords y suma su cuarto título en cinco años.
Sin embargo, la memoria es selectiva y la superioridad demostrada por los azulgranas en la primera fase de la Liga se tradujo en una sentencia anticipada del título a falta de muchas jornadas por disputar. Con el equipo blanco autodescartado casi desde el inicioy enfrascado en disputas internas tan solo el Atlético de Madrid tuvo los arrestos de plantar cara a los de Vilanova. Los de Simeone han dado el paso para convertirse en alternativa, en ser animador y asiduo a la zona alta pero todavía este año se ha visto superado por los dos grandes del fútbol español. 
La segunda vuelta, pues, fue convirtiendo los partidos en trámites calculadora en mano. El interés del aficionado y los medios fue decayendo y los focos se trasladaron al resto de competiciones. Como decía hace unos días el director deportivo azulgrana, Andoni Zubizarreta:  "La Liga era la competición más importante hasta hace unos meses y ahoraparece que sea una competición clandestina que se juega los fines de semana".
Pero al César lo que es del César. Este Barça ha logrado el mejor arranque de la historia de la Liga. Fue en la jornada catorce después de sumar cuarenta puntos sobre 42 posibles con trece victorias y un empate en esos catorce partidos. Alejado a años luz del resto de equipos de Primera y todavía por encima del Atlético, el Barça tan solo ha encontrado su talón de Aquiles en el Real Madrid, que le empató en el Camp Nou y ganó en el Bernabéu.
Los culés han hecho del Camp Nou un auténtico búnker. Ni una derrota ha dejado escapar de su feudo, tan solo el empate en el clásico. En total, este Barça ha ganado 28 partidos de los 34 que ha disputado. Ha empatado tres partidos como visitante (contra el Valencia en la jornada 22, contra el Celta en la jornada 29 y contra el Athletic en la 33) y ha perdido tan solo dos partidos en toda la temporada (contra la Real Sociedad en la jornada 20 y contra el Real Madrid en la 26). 

Factores en contra

Pero esta Liga será recordada por una circunstancia que ha trastocado al Barça. La continuidad en el proyecto y en la filosofía que suponía la sustitución de Guardiola por Tito Vilanova se ha visto interrumpida de forma dramática. La reaparición del tumor en la glándula paródita del técnico, diagnosticada en diciembre, ha provocado un cortocircuito emocional en el equipo que ha terminado mostrando reflejos en lo futbolístico. La gestión, vía telefónica desde Nueva York, rompió con la rutina. Jordi Roura ha asumido durante tres meses la responsabilidad y pese a la comunicación continua con Tito el equipo ha notado la lejanía de su líder natural. 
La enfermedad de Tito, la excesiva dependencia de Messi y las lesiones han condicionado el juego
La enfermedad de Tito se ha unido a otros factores que han provocado un desvirtuación del estilo y la rebaja del altísimo nivel en el que se había instalado. Ha fiado gran parte de la temporada al factor Messi. De los 105 goles del Barça, 46 han sido por obra y gracia del '10', lo que supone un 43,8%. El argentino ha jugado todo lo que ha podido. Sin él, el equipo no ha hallado soluciones a los problemas y el tramo final de campaña se ha visto evidenciada la Messidependencia. El equipo técnico también ha tenido excesiva confianza en los mismos jugadores dando muchos menos minutos a los canteranos. Ello ha provocado un rebrote de lesiones, que sobre todo se han cebado con la defensa, la línea más débil durante toda la temporada. Las lesiones de Puyol, Mascherano, Adriano y la ausencia de Abidal se han traducido en que este Barça ha encajado más goles, un total de 33 en la temporada.
La fragilidad defensiva comenzaba en una falta de presión desde los puestos más adelantados y el juego de toque se ha transformado en muchos partidos en un posición esteril y plana. La precisión se ha mantenido. En los pases ha alcanzado el 88%. La posesión también. Pero ha perdido explosividad y verticalidad. En definitiva, el factor sorpresa. La planificación quizá se quedó corta. De los dos fichajes veraniegos, Jordi Alba y Song, solo ha funcionado el primero. Y el mercado invernal se desestimó. Valdés anunció que no seguiría en el Barça y el club acometió un serial de renovaciones con Messi, Xavi, Puyol y Pinto. Por eso, pese al título liguero los síntomas han elevado las voces que piden una revolución. Iniesta lo dejaba claro hace unos días, no se puede hablar de cambio de ciclo pero "lo que nos ha llevado a estar aquí el año que viene seguramente no nos alcance, por la simple razón de que si queremos seguir ganando, todo tiene que mejorar".

Inflexión entre las jornadas 16 y 19

Pero todo ello no puede quitar un solo mérito a la conquista de la Liga. ¿Cuántos equipos se cambiarían? Y es que desde agosto el Barça corrió como el que más para recuperar el título. Ya en la jornada 7 llegaba al clásico adelantado con ocho puntos de ventaja sobre el Real Madrid. Y en la 10 ya había conseguido el mejor arranque de su historia tras golear por 3-1 al Celta
Una jornada después, ante el Mallorca el Barça se rehacía del tropiezo de Champions ante el Celtic y Messi, con dos goles, superaba los 75 goles de Pelé en 1958 y se acercaba al mítico récord de Gerd Müller. El comienzo de Liga del argentino era, sencillamente, espectacular. En la jornada 12 el Barça amplía un poco más su diferencia con el Madrid tras un nuevo tropiezo de los blancos y la goleada culé 0-4 ante el Levante.
Este Barça tiene el honor de haber conseguido el mejor arranque de la historia de la Liga
Mientras, era el Atlético el que daba un puñetazo ydiscutía al Barça la supremacía en Liga. Hasta la jornada 10 colchoneros y azulgranas estuvieron empatados a puntos. En la jornada 14 se produce uno de los hitos de la temporada. El Barça se apropia del mejor arranque de la historia de la Liga al sumar cuarenta puntos sobre 42 posibles con fiesta ante el Athletic (5-1). Además, aprovecha el tropiezo del Atlético contra el Real Madrid, lo que ya aleja a los de Simeone a seis puntos y a los de Mourinho a once.
El pésimo arranque de temporada del Madrid y la victoria ante el Atlético fueron claves para la obtención del título
En la jornada 15 el partido contra el Betis pasó a un segundo plano ya que los dos goles que marcó Messi hizo que sumara 86 en todo el año 2012 y superara el récord de Gerd "Torpedo" Müller. En la jornada 16, el 16 de diciembre, el Barça da un golpe casi definitivo en la Liga tras ganar en el duelo directo con el Atlético por 4-1. Los de Tito dejan a los rojiblancos a 9 puntos y al Real Madrid a 13, que empata contra el Espanyol. Esa semana se iba a convertir en la más dura de la temporada. Tito Vilanova tiene que ser intervenido de urgencia ante la reaparición de su enfermedad. El Barça gana al Valladolid el 22 de diciembre y le dedica la victoria a su técnico, que acababa de salir del hospital.
Vilanova vuelve al banquillo tras su operación después del parón navideño en la victoria del Barça por 4-0 al Espanyol en el Camp Nou. El Barcelona no frena su marcha y cierra la mejor primera vuelta de la historia de la Liga tras ganar por 1-3 al Malaga en la jornada 19.  Y además aumenta en esa jornada su distancia con el Atlético a 11 puntos y con el Real Madrid a 18. El Atlético por su parte firma una primera vuelta invicto en el Calderón.
Hay que esperar hasta el 19 de enero para ver la primera derrota culé. Fue en Anoeta y perdió 3-2. Con un 1-2 en el marcador Piqué fue expulsado y después remontó la Real con goles de Chori Castro y Agirretxe. Esa misma semana había empatado en Copa contra el Málaga y había conocido la no renovación de Valdés, que termina contrato el 30 de junio de 2014.
En la jornada 21 Messi le endosa cuatro goles a Osasuna en el 5-1 y en la jornada 24, en el primer partido matutino del Barça en 47 años, le endosa un set al Getafe (6-1) con un gran partido de Iniesta. La temporada avanzaba con la Liga prácticamente resuelta y Tito en Nueva York. Así, el periodo entre finales de febrero e inicio de marzo se convirtió en el más duro. Tras la derrota contra el Milan en la ida de octavos de final de Champions por 2-0 sufre mucho para ganar 2-1 al Sevilla en la jornada 25 y termina perdiendo el doble duelo con el Real Madrid. Primero en Copa 1-3 en el Camp Nou en la vuelta de las semifinales y después 2-1 en Liga en el Bernabéu.
Se hacía necesaria una reacción. Y así fue. Se impone sin problemas en Liga al Deportivo por 2-0 y golea al Milan por 4-0 en la vuelta de Champions. En la jornada 29 el Barcelona empata 2-2 en Vigo pese a que Messi logra marcar por 19 jornada consecutiva. Pese al empate, el Real Madrid también empata ante el Zaragoza y el Atlético ante el Valencia, lo que mantiene las distancias inamovibles. En la siguiente jornada, golea al Mallorca por 5-0 pero lo más destacado es que Eric Abidal vuelve a disputar un partido de fútbol tras 13 meses inactivo. Contra el Athletic y el Betis se demostró que el concurso de Messi se hace imprescindible en este Barça. En San Mamés un tanto de Herrera en el último suspiro aplazó el alirón y contra los verdiblancos el argentino tuvo que salir desde el banquillo para, en quince minutos mágicos, encauzar el choque. Al final, el tiempo y las jornadas han consumado la lógica. El mejor y el más regular ha sido el Barça. 

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domingo, 28 de abril de 2013




Saric hechiza al Palau

Un recital del meta del Barça propicia la remontada azulgrana ante el Atlético (32-24) y sella el pase a la Final a Cuatro



Sterbik atrapa el balón ante Källman (i) y Jernemyr (c). / ALBERT OLIVÉ (EFE)

De rodillas. Después de repeler el decimonoveno balón de la tarde, Daniel Saric agita los brazos poseído de la magia de un Palau al que acaba de hechizar durante 60 minutos. Las manos del meta bosnio fueron el punto de partida sobre el que el Barcelona construyó la remontada europea que, sí, también le faltaba a este equipo, tricampeón de Liga. Necesitaban dar la vuelta a cinco goles los azulgrana y se desquitaron con una renta de ocho, que bien vale el pase a la Final a Cuatro de Colonia (1 y 2 de junio).
Clamaba la grada que el Palau fuese una misma voz y esta se encarnó en el meta bosnio, que se refugió en la portería como lo hiciese en un búnker en Doboj durante la guerra. Una actuación memorable, despejando balones hasta con la cara. Pocos como Saric han amargado tanto a los de Dujshebaev los últimos años. "La próxima vez que le den una pastillita", dijo, sin mala intención, el técnico, desesperado al final del encuentro. 26 paradas del meta les privaron de la Copa de Europa hace dos años y otras 19 dejaron a los rojiblancos sin Liga el curso pasado en el decisivo acto del Palau, un escenario monumental, que volvió a ejercer el influjo de las noches del dream team, para llevar en volandas a los de Xavi Pascual. "Hay partidos que no te dan un título pero te marcan. Y este marcará a todos los que han estado en el Palau", se felicitó Pasqui.

BARCELONA 32 ATLÉTICO, 24

Barcelona: Saric; Juanín (4, 1p), Tomàs (4), Gurbindo, Jernemyr, Rutenka (11, 3p) —siete inicial—, Sterbik (p.s.); Noddesbo, Sorhaindo (1), Sarmiento (1), Montoro (4), Aguirrezabalaga, Stranovsky, Rocas (1), Morros, Entrerríos (4) y Gurbindo (2).
Atlético: Hombrados; Kallman (1), Aginagalde, (11, 2p), Parrondo, Cañellas (1), Balic (2) —siete inicial—, Dahl (p.s.); Edu Fernández, Ferrer, Romero, Davis (1), Jurkiewicz, Gojun, Masachs (1) y Lazarov (7, 3p).
Parciales cada cinco minutos: 2-1, 4-3, 11-3, 13-6, 15-9 —primera parte—, 17-11, 20-11, 22-15, 24-18, 28-21, 32-24.
Árbitros: Geipel y Helbig (Alemania). Excluyeron a Aginagalde, Gojun, Ferrer, Jernemyr y Víctor Tomàs.
6.521 espectadores en el Palau Blaugrana.
El meta cuajó una soberbia primera parte con una efectividad del 55%. 11 paradas que lanzaron a su equipo, sustentado en ataque por el misil de Rutenka, con unos primeros 30 minutos inversamente proporcionales a los que tuvo en Vistalegre. La monumental defensa, agresiva, al límite del reglamento, que lideraron Sorhaindo y Jernemyr, secó al Atlético. Ya en el minuto 15 el Barça había igualado la eliminatoria (8-3) y seis minutos después se había disparado hasta un escandaloso 12-3, una tiritona de la que los rojiblancos no consiguieron despojarse ya.
Cuando el repaso era un hecho, sin rastro de Hombrados —dos paradas en 30 minutos—, anulado Cañellas, el Atlético se encomendó a los únicos jugadores capaces de frenar el atropello azulgrana. La dupla Balic-Aginagalde consiguió minimizar los daños y parar la hemorragia del luminoso hasta rebajar a seis goles la diferencia en el intermedio.
Una simple tirita, pues los azulgrana terminaron por desangrar a un Atlético incapaz de lograr lo imposible, carente de fuerza, de garra, un mero espectador, entregado al recital de su eterno rival, que llegó a tener 11 goles de ventaja (22-11). Solo las manos de Aginagalde —11 de 11 en el lanzamiento— mantuvieron mínimamente vivo al Atlético. Fue el único capaz de perforar el muro que había tapiado Saric. Una actuación que vale el pase a la Final a Cuatro, donde podría medirse al Kiel, que se deshizo del Veszprem. Hamburgo y Kielce parten hoy con ventaja ante el Flensburg y el Metalurg, respectivamente, por las otras dos plazas. Fue precisamente ante el Kiel, en 2005, cuando el templo del Palau vivió la ya penúltima remontada de cinco goles del Barça.

miércoles, 24 de abril de 2013



Un coloso entre la crisis

El Barça vence al Ademar (25-30) y se lleva su tercera liga consecutiva

Entrenadores rivales analizan la superioridad aplastante de los azulgrana

Los jugadores del Barça celebran el título de Liga. / J. CASARES (EFE)
Desde que a finales de los noventa Valero Rivera cambiara con sudream team una forma de entender el balonmano, tanto en España como en Europa, nunca el Barcelona se había vuelto a sentir tan superior al resto como con este equipo, que este martes se ha proclamado campeón de liga por tercer año consecutivo tras vencer al Ademar (25-30). Un rodillo que campa a sus anchas en España, asfixiados de dinero como están el resto de equipos, pero que aún tiene pendiente la asignatura europea. Si no consigue dar la vuelta a la eliminatoria del sábado ante el Atlético se quedará fuera de la final a cuatro por segundo año, un déficit incompatible con este coloso.
“Han demostrado ser el equipo más superior de los últimos 10 años”, considera Mateo Garralda, entrenador del Quabit Guadalajara, y exjugador azulgrana. “Han contado con una monumental defensa y la mejor portería del mundo”. Nadie, salvo el Atlético el pasado sábado ha conseguido traspasar a Viran y Sorhaindo, y si alguien lo lograba, se encontraban con la dupla formada por Saric y Sterbik, que promedian un 42% de paradas. Todos ellos han contribuido a que los azulgrana solo hayan encajado 597 tantos; 80 menos que el Ademar, el segundo equipo menos goleado.

Palmarés del Barcelona

  1. 20 Ligas
  2. 17 Copas del Rey
  3. 15 Supercopas de España
  4. 8 Copas de Europa
  5. 5 Recopa de Europa
  6. 5 Supercopas de Europa
A partir de esa gran defensa, el Barça ha aniquilado las poterías de todos los equipos de la Asobal. Ha convertido los encuentros en pesadillas para sus rivales, hundidos ante la incapacidad por detener la sangría en que se convertían los partidos. “La defensa tan individualizada que practican fuerza a que pierdas muchos balones y a partir de ahí lanzan un contraataque letal”, opina Juan Carlos Pastor, técnico del Valladolid. Así qse explica que tres de los máximos goleadores del equipo, el que más ha anotado también del campeonato (914 goles), sean extremos: Juanín García, Albert Rocas y Víctor Tomás.
La marcha de Nagy, emblema del Barça en las últimas campañas, apenas se ha notado hasta ahora, aunque en el club temen que llegado el momento de medirse a rivales de más entidad los 210 centímetros de Montoro no sean suficientes. “Puede que sea el único ‘pero’ que se les pueda poner”, concede Zupo Equisoain, técnico del Ciudad Encantada; “Montoro es un jugador que está aún por hacerse, tiene 24 años”. Una cautela a la que se une Pastor: “No se puede comparar a uno de los mejores laterales del mundo con una promesa”.
La manifiesta superioridad del Barcelona en los tres últimos cursos arranca desde los despachos. Ningún club en España ni en Europa, salvo el multimillonario PSG en Francia, cuenta con el presupuesto y la estructura de los azulgrana. Una holgura que le permitió despojar a su máxima rival de un jugador tan determinante como Sterbik. Un poderío que les hace soñar con el fichaje de Karabatic, en caso de que el francés salga absuelto de la causa judicial que aún pesa sobre él.
“Pero todo esa calidad hay que saber llevarla a la pista”, matiza Garralda: No es fácil conseguir que un jugador esté comprometido cuando su equipo es tan superior, tiene mucho mérito, por el entrenador y por los jugadores”. Equisoain explica este factor por el “pedigrí que dejó Valero, el de equipo de raza, competitivo, algo que llegado el momento puede jugar en su contra, porque no están acostumbrados”. Una sed por superarse que para Pastor tiene un razonamiento muy sencillo: “Los jugadores quieren estar en el Barça y saben que si no dan el máximo no seguirán ahí”.

Palmarés de la Liga

  1. Barcelona: 20
  2. Granollers: 13
  3. Atlético de Madrid: 11
  4. Ciudad Real: 5
  5. Calpisa: 4
  6. Teka: 2

martes, 16 de abril de 2013



“Pedí que me indujeran el coma”

Abidal se sincera en la TF-1 sobre los sufrimientos que pasó mientras luchaba contra un tumor en el hígado

"He sufrido mucho", admitió en una entrevista con el canal TF-1 el francés Eric Abidal, jugador del Barcelona, sobre el tumor que le obligó a someterse a un trasplante de hígado. "Hablamos de un trasplante, pero de hecho, sufrí cuatro o cinco operaciones en un tiempo muy breve. Perdí 19 kilos. Nunca pensé en la muerte porque sé que es Dios el que decide. He sufrido", continuó el lateral internacional. "Recuerdo que un domingo no podía soportar el dolor", añadió. "Pregunté a los médicos si podían inducirme el coma. Después de la cuarta operación, esos mismos médicos me dijeron que había una gran cantidad de líquido en el vientre y se preguntaban cómo podía soportar el dolor".


El defensa francés se sometió a un transplante en abril de 2012 y volvió a jugar frente al Mallorca casi un año después, el 6 de abril. El Camp Nou le recibió con una estruendosa ovacióncuando sustituyó a Piqué en el minuto 25. Aunque acaba contrato a final de temporada, piensa en la renovación."Con lo que he sufrido, nada es imposible", dijo.
Mientras se recuperaba, ningún medico le aseguró al defensa internacional que volvería a pisar el césped. Durante esos meses, el lateral se convirtió en un icono de superación, y también de tranquilidad y sentido común. "Si puedo volver, volveré; si no, tengo a mi familia", dijo Abidal... que ya pisa el césped pese a un año pasado superando dificultades en la camilla.

lunes, 1 de abril de 2013



Un artista de 2.000 goles

El extremo del Barça, máximo goleador de la historia de la Asobal, alcanza la cifra tras marcar siete tantos al Granollers (22-27)


Ya con 35 años, y decenas de títulos en su palmarés, antes del derbi contra el Granollers (22-27) en el que el Barça sumó su 24ª victoria seguida este año en liga, necesitaba el extremo siete goles para redondear la cifra. Llevaba anotado seis cuando vio que Martin Stranovsky estaba sentado en la silla de cambios. Para Xavi Pascual, el técnico azulgrana, a estas alturas de la temporada es más importante mantener frescos a todos los jugadores que cualquier récord que valga, algo que Juanín no solo asume, también comparte. Pero en esas que el destino quería que el extremo leonés no esperase más. En su última jugada sobre el parqué recibió el balón y perforó la meta de Gonzalo Pérez de Vargas, el futuro de la portería española, el tercer mejor guardameta de la liga después de la muralla azulgrana que forman Saric y Sterbik. Era el minuto 18,29. El hito estaba consumado. Y Juanín tomó asiento mientras recibía las felicitaciones de sus compañeros. 

Máximos goleadores de la Asobal

  1. Juanín García 2.000
  2. Mateo Garralda 1.788
  3. Velamir Rajic 1.698
  4. Enric Masip  1.682
  5. Iker Romero 1.625
  6. Oleg Lvov 1.622
  7. Alberto Entrerríos 1.621
  8. Jakimovich 1.478
  9. Antonio Carlos Ortega 1.478
  10. Davor Cutura 1.459
“Lo de hoy no ha sido más que alcanzar una cifra redonda”, asegura el extremo tras el partido, sin querer otorgarse más importancia. Sabía que tarde o temprano acabaría por alcanzarla; el récord de máximo anotador ya lo batió hace casi dos años, cuando sobrepasó los 1.788 goles de otro mito del balonmano español, Mateo Garralda. Uno de los tantos, con aquel de su debut en Pamplona, que guarda con más cariño. “Pararon el partido para felicitarme”, rememora.
En 16 temporadas, Juanín ha marcado 943 goles con el Barça y 1057 con el Ademar de León, el equipo donde se formó, creció y se consolidó hasta que en 2005 dio el salto hacia Barcelona. En ambos, sobre todo en León, ha trabajado a las órdenes de Manolo Cadenas, el técnico que le dio la alternativa en Pamplona. “Creo que metió tres de tres, pero con el gol a Bulligan quedó claro que había pasado la prueba”, rememora el entrenador del Ademar, que destaca sobre cualquier otra virtud posible la capacidad que Juanín tiene para anticiparse. “Todos los balones que quedan sueltos son para él, sabe un momento antes lo que va a pasar. No tiene una gran velocidad ni un gran físico, pero lo compensa con la anticipación. Además, con los años ha adquirido seguridad y eficacia en el lanzamiento. Y, claro, las lesiones le han respetado, a pesar de no ser gran cosa físicamente”, añade no sin cierta sorna Cadenas.
Los récords se le acumulan al extremo leonés. También es el máximo goleador de la historia de la selección española desde que enero de 2010 batió los 701 goles de Melo; en 204 partidos ha anotado 816, una cifra que, de momento, se ha quedado estancada, pues Valero Rivera dejó de contar con él hace un año, una decisión muy criticada y en la que Juanín prefiere no hurgar. Ahora, el siguiente récord que le queda por superar es el de Juan Francisco Alemany, que marcó 2.700 goles entre la extinta liga que dependía de la federación y la Asobal, que surgió en 1990. No es algo que le quite el sueño. Darse importancia no va con él: “Si yo he conseguido superar a alguien, mi récord también lo superarán”.