miércoles, 5 de agosto de 2009


Están crecidos (los empresarios).
La Patronal y la privatización de los Servicios Públicos.



José Manuel Marañón Gutiérrez.

El Sr. Mirones, presidente de CEOE-CEPYME, ha manifestado públicamente la necesidad de iniciar el camino hacia la gestión privada del conjunto de los Servicios Públicos. Para comenzar, propone que se comience por el suelo público para VPO, el turismo y la sanidad.


Algunas consideraciones:


1. La patronal está crecida. Pone encima de la mesa programas máximos, no solo en lo laboral sino, también, en lo social. Y espera que haya mucha gente que se olvide de que entre sus filas, las de la patronal, están los responsables directos de esta crisis. Y desde la izquierda no debemos desdeñar ese riesgo de olvido.
2. Si se produce ese olvido, si las cosas no se acaban de enderezar en el campo de lo económico y lo laboral, el culpable….el “porco gobierno”. Y por lo tanto habrá que votar a la oposición con la que nos reunimos frecuentemente para coordinar estrategias. Nosotros, la patronal, ya les hacemos de voceros de su programa oculto.
3. Pero, en Cantabria, no debemos temer nada. No se va a privatizar la sanidad aunque vuelva el gobierno el PP. Y lo digo por que la pasada primavera estuve en una manifestación contra la privatización de la gestión del archivo de Valdecilla. Era un aviso al Gobierno por si pretendían seguir por ese camino. Y en esa manifestación estaban altos dirigentes del PP. Por lo tanto, deduzco que no solamente no van a privatizar sino que están dispuestos a revertir la situación del archivo hospitalario una vez venza la concesión actual.
4. ¿O no? ¿O es que el PP en su línea de irresponsabilidad institucional permanente, sobre todo, cuándo está en la oposición, se apunta a cualquier cosa que desgaste al gobierno aunque el lema vaya contra su forma de pensar?.
5. Adjunto a continuación un artículo que ha hecho Vinçenc Navarro para la Fundación Sistema sobre el modelo sanitario estadounidense. Solamente, esto y la permanente noticia de los que está sucediendo en el Sistema Sanitario de la Comunidad de Madrid tenía que vacunarnos contar las “echadas” de Miguel Mirones.


El modelo liberal sanitario: EEUU
* Vicenç Navarro.NUEVATRIBUNA.ES - 3.8.2009PARA FUNDACIÓN SISTEMA...


Existe en España una presión, que procede primordialmente (pero no exclusivamente) de las derechas, de privatizar la sanidad y expandir el aseguramiento sanitario privado a base de ofrecer desgravaciones (es decir, subsidios públicos) a las pólizas de aseguramiento privado sanitario. Sería deseable que tales proponentes visitaran y conocieran el sistema sanitario estadounidense, que está financiado (en su mayoría) de forma privada, a base de pólizas a las compañías de seguro sanitario privado, las cuales gestionan el sistema...



Se darían cuenta, rápidamente, de que tal sistema de financiación y gestión de la sanidad es la causa de que la sanidad estadounidense se haya convertido en el problema doméstico número 1 en aquel país. Ni que decir tiene que EEUU dispone de centros sanitarios excelentes y la formación del personal sanitario es de elevadísima calidad. Pero, como ya bien dijo el filósofo Hegel en el siglo XIX, la totalidad es mucho más que la suma de sus partes. Los componentes del sistema pueden ser excelentes y, en cambio, la totalidad puede ser enormemente deficiente. Y esto es lo que ocurre precisamente con la sanidad de aquel país.Pero veamos primero las características del sistema de financiación sanitaria de aquel país. Tal sistema se estableció inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Las izquierdas, (los sindicatos y los movimientos sociales) querían establecer un sistema de financiación pública, propuesta que contaba con el apoyo del Presidente Truman. Las derechas (el mundo empresarial y el capital financiero –banca y compañías de seguro-) se oponían a aquella propuesta, apoyando en su lugar la ley Taft-Harley Act, aprobada por dos terceras partes del Congreso de EEUU (dominado por el Partido Republicano y por los congresistas del Partido Demócrata procedentes del Sur, la región mas conservadora de aquel país). Esta mayoría permitió aprobar la ley, a pesar del veto del Presidente Truman. Esta ley estableció que la cobertura sanitaria se debe negociar en los altamente descentralizados convenios colectivos (empresa por empresa), y tiene que ser financiada con las pólizas de aseguramiento sanitario privado, pagadas conjuntamente por empresarios y trabajadores de cada empresa. Las compañías de seguros privados acuerdan, a su vez, con los proveedores de servicios (tales como médicos y hospitales) la provisión de la atención médica.El 65% de la población estadounidense tiene su cobertura sanitaria relacionada con su lugar de trabajo. Como consecuencia de este tipo de financiación, aquellos trabajadores que tengan sindicatos fuertes en su lugar de trabajo, es probable que consigan una cobertura extensa (aunque nunca tan extensa como la existente en los países de la UE-15). Pero donde los sindicatos sean débiles o no existan, la cobertura sanitaria de los trabajadores es muy insuficiente o, incluso, pueden no tenerla. De ahí la enorme variabilidad en el grado de cobertura sanitaria que la ciudadanía tenga. Las personas que no trabajan o las que trabajan en centros de trabajo donde los empresarios no quieran (no es mandatario que lo hagan) o no puedan pagar la póliza de aseguramiento sanitario, pueden asegurarse con pólizas individuales, muy caras en caso de tener una enfermedad crónica.Este sistema fue resultado de la alianza política entre las grandes empresas de EEUU y las compañías de seguro. Las primeras querían controlar a la fuerza del trabajo pues, cuando el trabajador pierde su puesto de trabajo pierde, no sólo su salario, sino también su cobertura sanitaria y la de su familia. El impacto disciplinario de tal sistema es enorme. El trabajador se lo piensa dos veces antes de enfrentarse con el empresario. Ésta es la causa de que EEUU sea el país de la OCDE que tenga menos días de huelga al año. Ello explica que los sindicatos siempre hayan intentado desligar la cobertura sanitaria de la situación laboral del trabajador, promoviendo la universalización de la cobertura sanitaria (tal como propuso el grupo de trabajo de la Casa Blanca, presidido por la Sra. Clinton, del cual yo era miembro). Esto significaría que todo ciudadano o residente tuviera derecho de acceso a los servicios, derecho al que se oponía, hasta hace poco, el gran mundo empresarial, que prefiere que la cobertura sanitaria se haga a través de las empresas, para controlar mejor a los trabajadores. Esta oposición empresarial, sin embargo, comienza a diluirse, puesto que el enorme encarecimiento de las pólizas de seguro sanitario hace que General Motors, por ejemplo, gaste en aseguramiento sanitario para sus empleados más que en cualquier otro input de la producción en automóviles (sea éste acero, neumáticos, o lo que sea). Por cada coche fabricado, General Motors destina 1.600 $ a tal capítulo, mientras que Toyota en Japón destina sólo 74 $ (en impuestos) como su contribución a cubrir la sanidad de los ciudadanos (que son sus empleados). De ahí que algunos empresarios comiencen a tener dudas de los beneficios de tal sistema, pues afecta negativamente su competitividad internacional.El otro grupo de presión que se beneficia de tal sistema son las compañías de seguro sanitario privadas que, después de las farmacéuticas, son las que tienen los beneficios más elevados de EEUU (12.000 millones de $ en 2007). La persona mejor pagada en EEUU es William McGuire, presidente de la Compañía de seguros sanitarios privados United Health Group, que recibe 37 millones de dólares al año, más 1.776 millones en acciones de tal compañía. Los dirigentes de tales compañías son, según el The New York Times (09.04.05), los ejecutivos con los ingresos más exuberantes.Este maridaje de intereses ha forjado un sistema que se caracteriza por:1. Ser enormemente caro. El gasto sanitario representa el 17% del PIB. El gasto público sanitario per cápita de EEUU es el más alto del mundo, 6.397 dólares (en dólares estandarizados para comparar la capacidad adquisitiva del dólar en varios países), mucho más alto que el francés (el más alto de la UE: 3.306 $), el alemán (3.251 $), el británico (2.580 $), el japonés (2.474 $) y el español (2.260 $). Y este gasto público se invierte en cubrir el 51% de los gastos de asistencia sanitaria a los ancianos (Medicare), el 12% de los pobres llamados indigentes medios (Medicaid) y a las Fuerzas Armadas.2. Ser muy insuficiente, pues a pesar de los enormes costes, 48 millones de habitantes no tienen ninguna cobertura sanitaria, y 93 millones tienen una cobertura insuficiente, es decir, que su seguro sanitario privado es muy limitado, teniéndose que gastar más del 10% de su ingreso familiar para pagar directamente sus facturas médicas.3. Alcanzar niveles de crueldad. El 40% de las personas que se están muriendo manifiestan que están preocupadas por como ellos o sus familiares pagarán sus facturas médicas.4. Ser muy impopular, pues sólo el 21% de la población está satisfecha con su sistema sanitario (comparado con el 64% de Francia).La pregunta que uno se hace es “¿Por qué no se cambia el sistema de financiación sanitaria?”, y la respuesta radica en la privatización del proceso electoral en EEUU. Las campañas electorales de los candidatos las financian los grandes grupos económicos y financieros, incluyendo las compañías de seguros. Estas últimas, por ejemplo, aportaron 525.188 dólares a la candidatura Clinton, 414.853 al candidato Obama, y 277.724 a McCain (que recibió menos porque tal industria creía que no tenía muchas posibilidades de ganar). De ahí se deriva que la clase política sea muy reticente a enfrentarse a las compañías de seguro, que son las que financian sus campañas. De ahí la gran frustración de la población hacia Washington, que representa el maridaje entre los grupos empresariales y financieros y la clase política. ¿Es éste el modelo liberal que las derechas (y algunas voces de centroizquierda) desean para España?




Vicenç Navarro es catedrático de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona), profesor de Políticas Públicas en la Johns Hopkins University (en Baltimore, EEUU) y director del Programa Políticas Públicas y Sociales (Universidad Pompeu Fabra- The Johns Hopkins University).

martes, 4 de agosto de 2009


Adiós al 'sir' del fútbol
Robson, pasión por el balón y la vida

El ex técnico del Barça, fallecido el viernes pasado, elevó el concepto 'loco por el fútbol' a una categoría desconocida.

JOHN CARLIN- El País-03/08/2009

En julio de 1995, cuando entrenaba al Oporto, a Bobby Robson (Langley Park, Inglaterra; 1933) le diagnosticaron un tumor maligno en el cerebro. El especialista del hospital Royal Marsden, de Londres, le explicó todos los detalles de la compleja operación a la que se tendría que someter. Cortarían por encima del labio superior, alrededor de la nariz; abrirían un agujero en el paladar y, si todo iba bien, le extraerían un trozo de tejido canceroso del tamaño de una pelota de golf.
Su esposa, Elsie, me contó que la respuesta de Robson fue: "Vale. ¿Cuándo podré volver a trabajar?". El médico no dijo nada, recordó Elsie Robson. Le miró, boquiabierto. Había explicado el temible procedimiento a sus pacientes muchas veces, pero nadie había respondido con tan seca tranquilidad. El médico sabía además que, después de semejante operación, uno no se recupera lo suficiente para volver a hacer una vida normal. Pero Robson era un hombre fuera de lo común. Pasado un mes, ya estaba hablando por teléfono mañana y noche, planeando la temporada entrante. En noviembre volvió al trabajo, seis meses después conquistó el campeonato portugués y en la temporada siguiente, la de 1996-97, ganó tres trofeos con el Barcelona de Ronaldo: Recopa, Copa del Rey y Supercopa de España.
Bobby Robson, que murió el viernes pasado, a los 76 años, tras perder la última de sus cinco batallas contra el cáncer, elevó el concepto loco por el fútbol a una categoría desconocida. "Es mi droga, es mi vida", decía Robson, que ejerció como profesional durante 60 años, que jugó para la selección inglesa y después la entrenó, que ganó títulos en cuatro países. Vivía un partidillo de entrenamiento, seis contra seis en un campo reducido, con la misma intensidad que una final; veía todo el fútbol que podía en televisión, todas las Ligas de todos los países, y trataba a sus jugadores como si fueran sus hijos. Cuando estaba en el Barcelona, no se cansaba de hablar del talento puro de Ronaldo o de la tenacidad de Luis Enrique, en cuya dedicación al trabajo Robson veía un fiel reflejo de la suya. "I love Luis Enrique", me dijo una vez; "I love him!" ["¡adoro a Luis Enrique, le adoro!"].
Pero Robson no sólo amaba el fútbol. Amaba la vida. Vivía cada día, cada hora, cada minuto con el más puro entusiasmo, como un niño con un juguete nuevo, en un estado de permanente excitación. Estuve una mañana paseando con él en Sitges, el pueblo en el que vivió cuando entrenaba al Barcelona. Cualquiera que nos hubiera visto habría pensado que él trabajaba para una inmobiliaria y me quería vender una casa: "¡Mira las flores en esa terraza! ¡Qué preciosas!, ¿no? ¡Mira el paseo marítimo! ¡Qué grande! ¡Mira ese olivo! ¡Dos mil años! ¡Desde antes de Cristo!". Me acuerdo de que nos acercamos a una tienda en la que vendían cuadros. "Mira esos paisajes", me dijo; "esas mujeres vestidas de negro. ¡Qué belleza!".
A Robson le encantaba Sitges, y Barcelona también. "La catedral, las obras de Gaudí, el paseo de Gracia, Santa María del Mar: wow, wow, wow! ", exclamaba. Descubrí que sentía pasión por el teatro y que incluso de vez en cuando leía novelas. Y que le gustaban otros deportes. Veía rugby, jugaba al golf. Lo curioso es que le quedase energía para el fútbol, deporte del que vivía, pero que además amaba como el más apasionado forofo. Iba a ver partidos en campos ajenos por el puro disfrute de hacerlo, sin que hubiera ningún motivo profesional.
Una noche volvimos a su casa en Sitges a la 1.45 de la mañana. Estaba agotado. Había sido un día largo. El Barça jugaba contra el Madrid en menos de 48 horas. Pero se quedó despierto hasta las 2.25, hora en la que pasaban en televisión los resúmenes de un par de partidos (de poca trascendencia, recuerdo) que se habían disputado esa noche en Inglaterra.
Murió el viernes por la mañana. Desde el lunes había estado en la cama, agonizando. ¿Pero qué hizo el domingo? Fue a un partido. Un partido benéfico, en su honor, para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer. Fue en Saint James Park, el estadio del Newcastle, el equipo que iba a ver jugar con su padre cuando era pequeño. La ovación con la que le recibió el público cuando entró en un campo de fútbol por última vez, en una silla de ruedas, combinó afecto, orgullo y admiración. Hay muchas ovaciones en el mundo del fútbol. Pocas han sido tan merecidas como ésa.

viernes, 17 de julio de 2009


REFLEXIONES DEL PASIEGO
El Informe PISA y las hipócritas alusiones a Finlandia.

J. Manuel Marañón Gutiérrez.
Hace unos días, sentado en una terraza en Santiago de Compostela, oí, en la mesa contigua, una acalorada discusión sobre temas educativos, comparando lo malo del sitema educativo español con las bondades del finlandés. Por eso, reproduzco a continuación un artículo mío publicado en el Diario Montañés (18-12-07) y otros medios que creo que tiene absoluta vigencia.

Cada tres años aparece el Informe PISA que evalúa la situación de una cincuentena de países en materia educativa. Y como cada tres años, durante un par de semanas, el debate educativo se convierte en un debate central en este país. Un observador externo diría que la educación supone una gran preocupación para los ciudadanos y ciudadanas de España. Nada más lejos de la realidad. En ningún estudio sociológico que se haga sobre las preocupaciones de los españoles/as aparece la educación como un tema importante. Es más, en los últimos tres años de lo único que se ha debatido en este país en el campo educativo ha sido de la religión en la escuela y de la implantación de la materia de educación para la ciudadanía.
El Informe PISA es un estudio evaluativo serio, riguroso y complejo. Analiza toda una serie de variables para diagnosticar el estado educativo de un país. Y lo hace evaluando las competencias básicas, es decir aquellas herramientas que permiten que el alumnado que acaba la educación obligatoria pueda cumplir con sus deberes y ejercitar sus derechos como ciudadano/a de manera critica y responsable en la sociedad en la que vive. Por eso, se analizan la comprensión lectora y el conocimiento matemático y científico. Desde CC OO sugeriríamos añadir en el futuro inmediato otras dos competencias que, también, consideramos básicas como son los idiomas y el manejo crítico de las tecnologías de la comunicación y la información.
Pero, además, el informe PISA contextualiza la situación educativa de los países relacionándola con su grado de desarrollo general, su situación sociocultural y sus antecedentes educativos de tal manera que podamos ver desde dónde venimos y así poder evaluar mejor el grado de avance o de retroceso que tenemos.
Y lógicamente, en una sociedad que lee poco y que tiene poca afición a hacer análisis serios y rigurosos de cualquier cosa se busca el titular mediático que utiliza el dato que confirme el prejuicio y que "dé caña" o "salve la cara" al gobierno de turno. Y en esa situación lo primero que miramos es a ver como nos situamos en el ránking como País o como Comunidad Autónoma. Y cuándo miramos el ránking decimos de manera hipócrita que queremos ser como Finlandia. Y lo califico como hipócrita porque lo hacemos sin pararnos a analizar las características de la sociedad y de la educación finlandesa. Apuntaremos un decálogo de estas características.
1. El factor demográfico. La sociedad finlandesa es un conjunto bastante uniforme de poco más de 5 millones de habitantes. En este aspecto es y seguirá siendo muy diferente a la sociedad española tanto en número de habitantes como en flujos de inmigración.
2. El desarrollo socioeconómico. Finlandia ocupan un lugar preeminente no solamente en indicadores educativos sino también en indicadores de desarrollo socioeconómico. Pero esto no es producto de ningún milagro; es producto de la conjunción de varios factores y, entre ello, destaca su política fiscal. En ese sentido, diremos, parafraseando al añorado Vázquez Montalbán cuándo se refería a Suecia, porque en Finlandia, también "hay muchos impuestos y pocos finlandeses". La alta carga impositiva que recae sobre los ciudadanos y ciudadanas de Finlandia es la que les permite tener unos servicios públicos de una enorme calidad. En España, por contra, los dirigentes políticos rivalizan en rebajas fiscales porque suena bien a los oídos de muchos españoles/as.Y todo ello con una economía enormemente eficiente sustentada, entre otras cosas, en unos altísimos índices de transparencia política, administrativa y empresarial.
3. El peso de la Enseñanza Pública. El 95% de la educación depende de instituciones públicas con un papel absolutamente relevante de los Ayuntamientos. Creo que sobran comentarios de lo distantes que estamos de estos parámetros. Y todo completamente gratuito, incluidos el material escolar, los libros, los servicios complementarios, etc.
4. La valoración social del profesorado y el papel de las familias. La valoración social del, profesorado no solamente está en su nivel de retribuciones. En cantidades absolutas un profesor/a finlandés cobra bastante más que un español pero esa diferencia se reduce a la mínima expresión si nos atenemos al índice relativo salario/ coste de la vida. La valoración social depende, sobre todo, de otros factores. Por una parte, su formación inicial es mucho más amplia y completa que la del profesorado español. Un maestro/a lo es después de cursar una licenciatura con tesina incluida. Sus horas de formación triplican las de un maestro/a españoles. Un profesor de secundaria en Finlandia, después de cursar su especialización, tiene un periodo de formación en Ciencias de la Educación que multiplica por 10 el de sus homólogos españoles. Este factor se puede ir corrigiendo a partir de la adaptación de las universidades españolas al Espacio Europeo de Educación Superior. La titulación de maestro/a pasará a ser una titulación de grado y para impartir clases en educación secundaria se necesita aparte del titulo de grado en la especialidad, un título de postgrado en ciencias de la educación. Y, por otra parte, está la autonomía profesional. El 25% del currículo del alumnado está en manos del profesorado de cada centro.
5. El papel de las familias. La conexión familias-profesorado es muy fuerte. Es frecuente la comunicación por correo electrónico entre los profesores y la mayoría de padres y madres en el país nórdico. Apoyándose en la alta compatibilidad de la vida laboral y familiar , los padres y madres se implican, en su mayoría, en las actividades pedagógicas que ofrecen los centros y valoran en la educación de sus hijos/as por encima de los aspectos memorísticos su capacidad de pensar y estudiar y valores como la responsabilidad.
6. La enseñanza comprensiva. Para una cosa en la que estamos homologados con Finlandia, los sectores que mas se rasgan las vestiduras con nuestros niveles educativos son lo que tienen mayor militancia contra la comprensividad. Finlandia está, también, a la cabeza de la equidad educativa aquel que marca la menor distancia entre los alumnos/as de mayor nivel y los de menor nivel. Por cierto; Cantabria tiene unos niveles de equidad similares a los de Finlandia lo que unido a que nos situamos, en general, por encima de los niveles medios de la OCDE y de España, nos lleva a decir que, aunque haya aspectos muy mejorables como es el de la comprensión lectora, tenemos un sistema educativo bien encaminado.
7. Los tiempos escolares. En Finlandia el horario lectivo es un 10% inferior al español. El alumnado comienza su jornada lectiva a las 8h. y la termina según los niveles entre las 12 y las 14h., con comedor gratuito en los centros. Hay servicio de actividades extraescolares hasta las 17,00h. El curso que comienza a mediados de agosto termina a principios de junio y está dividido en seis bimestres separados por pequeños periodos vacacionales. Es decir, una organización temporal de la actividad escolar radicalmente diferente.
8. La Educación Permanente. En la Cumbre de Lisboa se fijó como objetivo que el 12% de los ciudadanos y ciudadanas que han terminado sus estudios reglados estén haciendo una actividad de formación permanente. Pues bien, en España estamos en el 6% y en Finlandia en el 16%, lo que, lógicamente, tiene que ver, entre otras cosas, con la valoración social de la educación de las respectivas sociedades.
9. La enseñanza de idiomas. Un alumno/a, en Finlandia, acaba su escolaridad obligatoria dominando cuatro idiomas: finés, sueco, inglés y un cuarto idioma optativo. Lo del sueco se debe a que hay una minoría de la población (el 7%) que le tiene como idioma materno; pero lo estudian todos los escolares del país. No es difícil imaginar el follón que se montaría en España si aparte del castellano se obligara a los escolares a estudiar catalán, gallego o vasco.
10. Por cierto, el tema de la religión y el de la educación para la ciudadanía no ocupa ningún lugar en el debate educativo. La religión tiene una presencia y una consideración en la escuela exactamente igual que en España. Y desde siempre se imparte una materia similar a la educación para la ciudadanía denominada instrucción cívica sin que haya habido campañas de objeción y sin que se acuse al gobierno de turno de aviesas intenciones adoctrinadoras.
Estos son, entre otros muchos, los elementos característicos de la sociedad y la educación finlandesas. Por lo tanto, cuando hagamos apelaciones genéricas a que queremos alcanzar sus niveles, hagamos un debate sobre estos y otros elementos para ver si estamos dispuestos a asumirlos. De lo contrario estaremos haciendo unas afirmaciones hipócritas. En todo caso, en vez de lacerarnos con los puestos que ocupamos en los ránking, debemos valorar con cordura los evidentes avances que el sistema educativo de España y de Cantabria han tenido y debemos ver con toda la crudeza del mundo las evidentes insuficiencias que todavía hay para mejorarlas.

lunes, 8 de junio de 2009

REFLEXIONES DEL PASIEGO.

El desarrollo de la Ley de Dependencia en Cantabria, una aproximación crítica.

José Manuel Marañón.

Llevamos más de 2 años desde la aparición en el BOE de La Ley de Dependencia que levantó grandes expectativas en la población que podía ser considerada como sujeto de derecho y en su entorno familiar y social. Se marcaron unos plazos de aplicación y estamos en la fase en la que se tenían que completar las prestaciones para los grados II y III de dependencia.
La ciudadanía se enfrenta estos últimos meses a un rifirrafe político con acusaciones cruzadas. En Cantabria, la oposición denuncia incumplimientos en los que tiene razón, probablemente, pero quizás habría que recordarles que en el período 1996-2004 desperdiciaron la enorme oportunidad de promulgar una ley que avanza tan sustancialmente en los derechos sociales. Por su parte, el Gobierno, también con razón, dice que Cantabria está a la cabeza en grado de aplicación y desarrollo de la Ley, ranking en cuya cola se sitúan Comunidades Autónomas gobernadas por el partido político de la oposición en Cantabria.


Pero, desde CC OO, que saludamos como un enorme avance esta Ley, no podemos por menos que poner encima de la mesa algunas preocupaciones que tenemos en el antedicho desarrollo de la Ley. Preocupaciones que, sucintamente, quiero desgranar a continuación.
En primer lugar, tenemos que decir que, según la encuesta del INE de 2008, en Cantabria había 37500 personas con alguna discapacidad, de las cuáles el 74% tienen dificultades para realizar las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD). Por lo tanto, diremos que 27750 personas en Cantabria pueden ser sujeto del derecho que reconoce la Ley.
En Cantabria se habían cursado, hasta 1de mayo de 2009, 15441 solicitudes, habiéndose realizado hasta el momento 15276 dictámenes. El primer interrogante que tenemos que plantear es qué pasa con el desfase de más de 12000 personas entre las solicitudes hechas y las personas que según la encuesta del INE tienen dificultades con las AVBD. Puede que esas dificultades sean leves y estén esperando que a partir de 2011 puedan tener las correspondientes prestaciones según el calendario de aplicación de la ley o puede que los canales de detección de problemas y de información de derechos por parte de las administraciones no sean lo suficientemente eficientes. Y un último interrogante en este campo puede ser si en esta bolsa de 12000 personas tiene un peso importante el grupo de ciudadanos/as con fuerte riesgo de exclusión social.

En segundo lugar, tenemos que hablar de las prestaciones puestas ya en marcha. CC OO apoyó la Ley, en primer lugar, porque consideraba un avance sustancial para las personas sujetos del derecho y, también, porque podía ser la oportunidad para la creación de una red de centros públicos de atención a la dependencia y de un importante yacimiento de creación de empleo. Para nosotros la ayuda directa al cuidador que, por cierto, es la menos onerosa para la administración, debiera ser una medida subalterna.
En Cantabria, a 1 de mayo, 11483 personas tenían reconocido el derecho a la prestación. Por otra parte, 2340 tienen reconocido el Grado I con el derecho a prestación a partir de 2011 e incluso nos encontramos con 1453 personas a las que nos se les ha reconocido ningún grado de dependencia a pesar de haberlo solicitado.
Pero de esas casi 12000 personas con el derecho reconocido, solo 7840 reciban la prestación de manera efectiva. Y sin nos atenemos a las prestaciones reconocidas, diremos que 373 personas reciben teleasistencia, 653 tienen plaza en centros de día, 2262 reciben atención residencial y 4550 reciben la prestación de pago directo a cuidador/a. Por lo tanto, nos cabe un primer interrogante y una primera afirmación. El interrogante es cuando se va a comenzar a prestar la prestación, valga la redundancia, a esas casi 3000 personas que no la reciben a pesar de tener reconocido el derecho. Y la afirmación es que la medida que desde CC OO considerábamos subsidiaria, el pago al cuidador/a, se ha convertido en la principal. En Cantabria significa el 58% del total de las prestaciones.

Quedan algunas interrogantes más que van desde el nº de centros públicos de atención a la dependencia que se han construido desde principios de 2007 hasta el nº de empleos creados pasando por el incremento del nº de plazas concertadas con las entidades privadas.
Algunas consideraciones para estos interrogantes. Desde CC OO entendemos que cuando hablamos de obras públicas no solamente hay que referirse a las grandes infraestructuras del transporte, sino que en ellas, como es obvio, se incluyen todas aquellas que están destinadas a la mejora del servicio sanitario, educativo o de dependencia, es más, esto genera más empleo que lo otro. Y en cuanto a la creación de empleo en este sector, tiene que ir acompañada por ambiciosos planes de formación de los profesionales dedicados a estas tareas de atención.

Una referencia obligada al tejido asociativo que a lo largo de las tres últimas décadas ha sostenido la atención a las personas dependientes. Si se debe concertar con entidades privadas, estas asociaciones deben de tener prioridad absoluta, puesto que sería un desperdicio social desaprovechar su experiencia. En septiembre de 2008 se publica la orden reguladora de los requisitos materiales y funcionales de los centros de servicios sociales especializados pero quedan pendientes otras normas legislativas y, entre ellas, la cartera de servicios, fundamental para dotar de financiación al sistema y que es clave para que estas asociaciones no se asfixien económicamente y para que estén en condiciones de prestar un buen servicio con profesionales con unas condiciones laborales que son manifiestamente mejorables en relación con las actuales.

En resumidas cuentas, desde CC OO pedimos menos discursos de trazo grueso y más respuestas concretas para los numerosos interrogantes que están sobre la mesa. Una última coletilla. Ni la política de ingresos fiscales del gobierno ni mucho menos la que a voces pide la oposición puede garantizar la suficiencia financiera necesaria para un buen desarrollo de esta Ley.

jueves, 4 de junio de 2009

















BARÇA
El Barça derrota a la posmodernidad.

* Pedro Reyes. - NUEVATRIBUNA.ES - 2.6.2009


Corría mayo de 2009. La era posmoderna estaba en todo su esplendor, el capitalismo se preparaba para acometer una nueva fase de acumulación, el individualismo había triunfado definitivamente, estaba en su máximo apogeo.
A decir del discurso oficial, jamás habíamos alcanzado mayores cotas de libertad y el precio por ella tan sólo había consistido en el aumento de nuestra angustia en la misma proporción.
Por fin cada uno era dueño y responsable de todas y cada una de las decisiones de su vida. Habíamos abandonado la penosa tarea de pensar a largo plazo, habíamos reducido al máximo el lapso de tiempo entre el nacimiento de un deseo y su satisfacción, lo novedoso había arrumbado definitivamente el valor de lo perdurable.
No necesitábamos historia porque no nos interesaba el futuro, el futuro era un presente continuo que había que devorar instantáneamente.Los viejos productores nos habíamos transformado en eternos consumidores, hasta tal punto que nosotros mismos nos habíamos convertido en objeto de consumo y nuestras vidas eran una disputa feroz por mantenernos en el mercado.
Todo eso acontecía, cuando un miércoles de las postrimerías del mes de mayo los “chamanes” convocaron a las tribus para el rito del sacrificio. La cita era en Roma y corrió de boca en boca como un reguero de pólvora. Acudieron de todos los poblados, incluso de aquellos que estaban en guerra permanente.
Dio comienzo la ceremonia, los “chamanes” ocuparon el altar en silencio, sin ninguna estridencia y comenzó su ofrenda a los dioses.La ofrenda tenía una sobria plasticidad y una energía desbordante, todos los “chamanes” participaban en una danza común de una enorme belleza.
Se desplazaban en bloque, de atrás a adelante, de un extremo a otro y cuando parecía que iban a detenerse, de entre todos ellos surgía el más veloz para situarse en el centro mismo del altar y elevar el sacrificio a los dioses.
Las tribus contemplaban la ceremonia y de pronto entendieron que algo nuevo estaba sucediendo: se sintieron de repente convocados al “aura” común que simbolizaban los “chamanes”, a ese sentimiento colectivo que creían definitivamente extinguido.
El sacrificio se repetiría una y otra vez y todos deseaban que volviera a producirse el hechizo del bloque desplazándose a su antojo, y todos supieron que cuantas veces se repitiera los dioses no serian defraudados.
Cuando todo hubo terminado y los miembros de las tribus regresaron a sus poblados, antes de que la luna llena se ocultara, supieron que desde esa noche el hombre ya no volvería a estar nunca solo.
Pedro Reyes Diez es Coordinador de Actividades FSE.